Mostrando entradas con la etiqueta *. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta *. Mostrar todas las entradas

14/6/15

La mitad de los casos de anorexia nerviosa y el 60% de los de bulimia remite por completo, según una experta *


La mitad de los casos de anorexia nerviosa y el 60% de los de bulimia remite por completo, según una experta

La profesora de Nutrición Humana y Dietética de la Universidad de Navarra Susana Santiago impartió una charla en el centro

La mitad de los casos de anorexia nerviosa y el 60 por ciento de los de bulimia nerviosa remite completamente, y, en ambas enfermedades, se vuelve crónico en el 10 por ciento de los casos, según la pedagoga y profesora del grado de Nutrición Humana y Dietética de la Universidad de Navarra Susana Santiago.

La experta impartió una sesión en el Seminario de Comunicación y Salud organizado por el centro académico y señaló que los trastornos del comportamiento alimentario (TCA) son enfermedades "con un gran impacto social y mediático". "Cada vez se conocen más aspectos sobre ellos, pero esto no se ha traducido en una disminución de la prevalencia; por el contrario, está aumentando", aseguró.

A este respecto, la profesora del Instituto de Ciencias de la Alimentación del Campus de Pamplona expuso algunos datos del Ministerio de Sanidad publicados en 2009, según los cuales, la prevalencia total de TCA en mujeres españolas de 12-21 años se sitúa alrededor del 4,1-6,41 por ciento, mientras que en varones es del 0,36 por ciento. "Continúan afectando más al sexo femenino, en una proporción de 9 a 1", apuntó.

Por otro lado, Santiago señaló que el tratamiento de los TCA "es difícil", ya que "en mayor o menor grado los pacientes niegan la enfermedad y tienen distorsionada su imagen y peso corporal reales". Por ello, según afirmó, "exigen un abordaje multidisciplinar de la enfermad, basado en la psicoterapia y la reeducación de los hábitos alimentarios".

En este sentido, explicó que "se ha avanzado mucho en la combinación de terapias cognitivo-conductuales y la atención extrahospitalararia de los pacientes, aunque todavía queda mucho por hacer, sobre todo, para evitar la cronicidad".

En cuanto a la detección de la enfermedad, Santiago expuso que "cuando la pérdida de peso no es tan evidente resulta más difícil detectar estas patologías". No obstante, afirmó que "el cambio de determinadas conductas puede dar pistas".

Entre estos comportamientos, destacó los de no ingerir pan y alimentos grasos; beber menos líquidos; revolver la comida; procurar comer a solas y evitar compromisos relacionados con los alimentos; pesarse a menudo; hablar constantemente de la dieta y estar muy pendientes del etiquetado nutricional; llevar ropa más amplia; quedarse en vela hasta tarde y aumentar la actividad física; o sufrir menstruaciones irregulares.

LA PREVENCIÓN

En el ámbito de la prevención, Susana Santiago defendió la importancia de la familia. "Es fundamental fomentar unos buenos hábitos alimentarios desde la infancia, implicando a los niños en la compra y la preparación de los alimentos y procurando comer en familia", aconsejó. Por otro lado, según la experta, "se debe intentar no imponer metas inalcanzables o trasmitir preocupación excesiva por el peso o la imagen corporal".

Asimismo, Santiago apostó por "una intervención institucional que incluya la formación especializada de los pediatras, profesores, entrenadores y monitores deportivos para realizar una detección precoz; el control de la publicidad de alimentos, dietas y productos milagros, como realizan Autocontrol y el código PAOS; la adaptación del tallaje de la ropa al peso real de los adolescentes; y la vigilancia de webs y redes sociales".

El increíble caso de la mujer que le ganó al sobrepeso y ahora es anoréxica *




El increíble caso de la mujer que le ganó al sobrepeso y ahora es anoréxica

Claire Huxtable perdió más de 130 kilos en dos años. Sin embargo, se empecinó tanto con adelgazar que ahora bordea los 35 kilos y teme por su vida.

Luego de perder más de 130 kilos de peso, una mujer se obsesionó tanto con adelgazar que hoy sufre de anorexia y su vida corre peligro.

El caso de la británica Claire Huxtable es increíble.

Siguiendo una estricta dieta, a comienzos de 2013 dejó la comida chatarra y al poco tiempo sus amigos verificaron los primeros resultados y la alentaron a seguir con la misma actitud.

Pero esta madre de 44 años se obsesionó tanto con la idea de seguir perdiendo kilos, que comenzó una baja demasiado progresiva: en enero de 2013 pesaba 160 kilogramos y su talla era 32. En julio de ese mismo año, su peso era de 95 kilos y su talla 16.

Decidida a continuar con su tratamiento, Huxtable logró bajar a 70 kilos en enero de 2014 y su talla era de 12 puntos. En agosto de ese año su volumen se había reducido considerablemente: 44 kilos y 6 de talla.

Hoy pesa 35 kilos y su talla es de 4.

"No quiero ser gorda, pero nunca me sentí tan infeliz", reflexiona hoy mientras trata de recuperarse.

14/5/14

Anorexia afecta a 13% de los varones en prepa *


Anorexia afecta a 13% de los varones en prepa

Uno de cada diez estudiantes de bachillerato ha vomitado después de comer para bajar de peso y 24% ha tomado pastillas para tratar de perder kilos, lo cual revela que es cada vez más fuerte la creencia entre los jóvenes de 15 a 18 años que para ser aceptados socialmente deben estar delgados, porque de ello depende su éxito entre los amigos de la escuela.

Por primera vez la SEP detectó, por medio de la Tercera Encuesta Nacional sobre Exclusión, Intolerancia y Violencia en las Escuelas de Educación Media Superior, que tanto hombres como mujeres recurren a prácticas relacionadas con trastornos alimenticios, como la bulimia y la anorexia, y si bien es mayor entre las mujeres, lo cierto es que los porcentajes entre los varones no son tan bajos como se pensaba.

Los datos recientes de ese estudio que elaboró la secretaría revelan que 13.6% de los hombres de entre 15 y 18 años han dejado de comer por 12 horas o más para bajar de peso, es decir, que en promedio uno de cada 10 alumnos varones de bachillerato recurre al ayuno como método contra la obesidad o sobrepeso.

Mientras que ese mismo mecanismo se recrudece entre las mujeres adolescentes, ya que una de cada cuatro tiene conductas anoréxicas, es decir, que dejan de comer por 12 horas o más por miedo a engordar o para perder kilogramos.

Lo anterior demuestra que la cultura de la delgadez afecta especialmente a los jóvenes, debido a que ha aumentado la obsesión por seguir estereotipos de belleza y dimensiones corporales que ha marcado la publicidad.

La encuesta elaborada por la SEP encontró que 13.5% de las mujeres y 7% de los varones confesaron que han tenido prácticas bulímicas para perder peso, es decir, vomitan después de comer.

Mientras que 23.8% ha usado pastillas para tratar de bajar kilos. Cifra que varía entre hombres y mujeres, pues 28.8% de ellas han recurrido a esa práctica y 18.6 % de los varones también ha decidido tomar pastillas para bajar de peso.

La encuesta de la secretaría destacó que “la proporción más alta reportada es para la categoría de quienes han usado pastillas para tratar de bajar de peso”, pues cerca de 24% de hombres y mujeres encuestados afirmó haberlo hecho al menos una vez en los últimos tres meses.

En tanto, 8.8% de hombres y mujeres han tomado diuréticos para perder peso, cifra que se eleva a 11.3% entre las chicas y 6.2% entre los varones.

La situación se ha tornado tan alarmante que dentro de los mismos planteles la SEP ha llevado a cabo talleres para evitar que los alumnos caigan en la anorexia o la bulimia, en los que se explica que comer de manera nutritiva los ayuda a estar en forma sin necesidad de llegar a trastornos alimenticios que sólo disminuirán su autoestima y estado emocional.

Con el taller “Piensa sano, come nutritivo”, la dependencia federal ha intentado fomentar en los estudiantes el cuidado de su alimentación, poniendo énfasis en que la dieta balanceada y la actividad física son los dos complementos básicos para controlar el peso en vez de recurrir a métodos drásticos que ponen en riesgo su salud.

Aunado a ello, en diferentes planteles los docentes y padres de familia han recibido pláticas sobre las diez señales para detectar un trastorno de la conducta alimentaria, ya que este problema amenaza a los estudiantes de bachillerato y tanto profesores como papás deben tener elementos para detectar esas situaciones de riesgo.

Aunque la encuesta de la SEP no detalló las razones que han llevado a estos jóvenes a caer en trastornos alimenticios, diversos estudios han señalado que la publicidad se ha dedicado a vender un canon de belleza que cada vez se encuentra más alejado de la realidad, lo cual es captado por los adolescentes haciéndolos vulnerables a un trastorno de alimentación.
 

13/4/14

Aumentan los casos de anorexia y bulimia porque se detectan mejor *


Aumentan los casos de anorexia y bulimia porque se detectan mejor

El Equipo de Salud Mental del Distrito de Poniente ha atendido a 98 pacientes desde el año 2004 La sociedad está más atenta en la actualidad a este tipo de patologías

Mujer, joven, inteligente, con éxito en los estudios, perfeccionista... Este es el perfil de las víctimas de un sociedad que impone la extrema delgadez como canon de belleza. El porcentaje no es muy elevado, tan sólo el 0,5% de la población padece anorexia o bulimia. No obstante, el número de casos está en aumento, aunque ello se debe a que «ahora la población está más atenta que antes a este tipo de patologías», según explica el director del Área Integrada de Gestión de Salud Mental del Hospital de Poniente, Francisco Vázquez Gutiérrez.

En cualquier caso, los efectos son devastadores en una familia que debe afrontar esta enfermedad. Así lo cree, al menos, Vázquez, quien asegura que «a nivel numérico podría considerarse que la cifra no es muy alta, pero para una chica que está comenzando con su proceso vital es muy costoso, así como para su familia y para el personal sanitario». De hecho, en ocasiones, miembros de la familia necesitan también atención médica debido al estrés que sufre todo el grupo familiar con un caso de desorden alimentario.

En total, en el Hospital de Poniente se han atendido a ocho pacientes con anorexia y bulimia desde 2004 a 2008. Esta cifra, que puede parecer ínfima, debe entenderse en el contexto de que el centro hospitalario tan sólo atiende a los casos más graves. «Un gran número de estos pacientes no nos llegan a nosotros», explica Vázquez, ya que «lo es cierto es que las familias tratan de buscar centros especializados».

De estos ocho pacientes con trastornos alimentarios, siete pasaron a la unidad de agudos y al hospital de día, seis. Por supuesto, algunos son la misma persona, que en diferentes momentos tuvo que pasar por estas diferentes áreas de atención. Además, estos ocho enfermos ingresaron en 31 ocasiones en el Hospital de Poniente.

También en el Distrito Sanitario de Poniente se atienden casos de desórdenes alimentarios. En concreto, el Equipo de Salud Mental de El Ejido es el encargado de prestar atención a este tipo de patologías. De hecho, en el periodo comprendido entre los años 2004 y 2008, han pasado por la consulta de Salud Mental del Distrito 98 pacientes con trastornos de conducta alimentaria, de los cuales tan sólo 7 fueron varones. Estos equipos están formados por profesionales de diferentes áreas y atienden a la población antes de que pasen a un centro hospitalario, ya que su función se centra en la atención primaria.

Por otro lado, a pesar de que la anorexia se desarrolla en la adolescencia, los casos que llegan al Hospital de Poniente suelen ser de mujeres que rondan los 25 años, ya que hasta los 18 años los menores con desórdenes alimentarios son atendidos en la unidad infantil-juvenil del Hospital Provincial de la capital.

En cuanto a los primeros síntomas que alertan de este tipo de patologías, suelen ser la irritabilidad, una bajada en el rendimiento escolar o contestar de manera explosiva cuando se les recrimina un comportamiento. Después, empieza uno de los mayores problemas de esta enfermedad: la dismoforfobia, que es cuando empiezan a verse gordas. Esta imagen de sí mismas suele ir acompañada de la toma de laxantes y de la determinación de no tomar ningún alimento. Todo ello, les lleva a experimentar alteraciones corporales como la pérdida de la regla. Además, en casos muy graves, se ha comprobado que llegan a un deterioro neurológico, «entrando en un punto de no retorno, en el que ya no hay mejoría posible», informa el director del área.

Autoestima

Si bien, el verdadero problema de la anorexia o de la bulimia «es de autoestima, ya que realmente lo que sucede es que nos les gusta su cuerpo», comenta Vázquez.Y ello, a pesar de que «estas chicas suelen ser muy inteligentes, con éxito en los estudios, muy voluntariosos y que suelen ser jóvenes modelos», explica el director de Salud Mental, quien añade que «es esta tendencia a la perfección, por cumplir unas perspectivas que la sociedad les impone, los que les lleva a la enfermedad».

Además, las jóvenes que padecen anorexia o bulimia «suelen ser unas chicas muy competentes que hacen un teatro estupendo delante de los padres y familiares». Es por ello que, según Vázquez, es fundamental la labor de profesores y amigos que permitan identificar que la joven desarrolla conductas propias de la enfermedad.

En cuanto al tratamiento que se suele seguir con estas patologías, se inicia con una pauta de alimentación, con la que se pretende mejorar el nivel nutricional. Después, se trabaja la concienciación de la enfermedad. En este sentido, Vázquez señala que «tratamos de que identifiquen la enfermedad como a un enemigo, de que entren en razón y comprendan que están enfermas».

15/2/14

Las causas genéticas de la anorexia *


Las causas genéticas de la anorexia

El estudio de secuenciación de ADN más extenso realizado hasta la fecha para estudiar la anorexia nerviosa ha relacionado ese trastorno de la conducta alimentaria con variantes de un gen que codifica para una enzima que regula el metabolismo del colesterol. El hallazgo sugiere que la anorexia podría estar causada en parte por una alteración en el procesamiento normal del colesterol, lo que podría a su vez trastornar el estado de ánimo y la conducta alimentaria.

El hallazgo apunta hacia una dirección que probablemente nadie hasta ahora habría considerado interesante para investigar, tal como subraya Nicholas J. Schork, uno de los autores del estudio y profesor del Instituto Scripps de Investigación, que cuenta con un campus en La Jolla, California, y otro en Júpiter, Florida, de Estados Unidos.

La anorexia afecta a hasta un 1 por ciento de las mujeres, y tiene una tasa de mortalidad estimada del 10 por ciento o más aún, lo que la convierte en una de las más mortíferas de las enfermedades psiquiátricas. Las personas anoréxicas restringen severamente su alimentación. Su aspecto llega a ser esquelético, y aún así continúan viéndose a sí mismas como gordas. Las personas con anorexia nerviosa tienden a ser ansiosas, depresivas, obsesivas, y excesivamente perfeccionistas.

Cómo se desarrolla este trastorno es algo que aún no se conoce en todos sus detalles. La anorexia afecta predominantemente a chicas y mujeres jóvenes. La proporción estimada entre los géneros de las personas afectadas es de cerca de 10 mujeres por cada hombre.

Los factores culturales (incluyendo las redes sociales), el estrés, y la pubertad parecen influir en la incidencia de la enfermedad. Pero también contribuyen al desarrollo de la misma los factores genéticos, y de hecho, a juzgar por el nuevo estudio y otros, tales factores genéticos tienen la mayor influencia.

El gran misterio ha sido obviamente cuáles son esos factores genéticos. Los estudios previos sobre asociación de la enfermedad a genes determinados en pacientes con anorexia sólo condujeron a unos pocos hallazgos reproducibles. Los investigadores sospechan que muchos genes pueden contribuir a la dolencia, y si, tal como parece, es así, sólo estudios muy amplios tendrán el peso estadístico suficiente para detectar de modo fiable las influencias genéticas que pueden ser las principales en cada caso.

Para el nuevo estudio, que hasta ahora es el mayor sobre anorexia de entre todos los realizados mediante secuenciación genética, aunaron sus esfuerzos una cuarentena de especialistas de más de dos docenas de instituciones científicas en diversas naciones.

Para esta investigación se trabajó con la información genética de más de 1.200 pacientes de anorexia y cerca de 2.000 personas sin esa dolencia que constituyeron el grupo de control.

De los más de 150 genes candidatos, sólo un puñado de ellos presentó signos estadísticos firmes de una relación con la anorexia.

Uno de los signos más claros vino del gen EPHX2, el cual codifica para la epóxido hidrolasa 2, una enzima de la que se sabe que regula el metabolismo del colesterol.

Todavía no está claro cómo las variantes del EPHX2 que causan un metabolismo anormal del colesterol podrían ayudar a generar o a mantener la anorexia. Pero lo cierto es que las personas que sufren de anorexia tienen en muchos casos niveles llamativamente altos de colesterol en su sangre, aún estando severamente desnutridas.

16/7/13

Dismorfofobia: ¿la nueva anorexia? *


Dismorfofobia: ¿la nueva anorexia?

Dismorfo... ¿qué?

Dismorfofobia es un término con el que no está de más que te vayas familiarizando, pues en los próximos años, tristemente, parece ser uno de los trastornos psicológicos que más amenazarán a las personas en busca de la belleza exterior.

Llamémosla la "anorexia" del Siglo XXI. Se trata de una condición en la que una persona tiene una preocupación desmedida ante un defecto corporal mínimo o incluso imaginario, lo que la lleva a tomar medidas drásticas como entrar al quirófano una y otra vez.

¿Conoces a alguien así o tú sufres de dismorfofobia?

Una percepción errónea

La dismorfofobia, también conocida como Transtorno Dismórfico Corporal, es un trastorno psicológico, cuyo funcionamiento es similar a otros desórdenes como la anorexia y la vigorexia. El término viene del griego "dysmorfia", que significa fealdad y tiene las características de los trastornos obsesivos-compulsivos.


Responde a los altos estándares que la sociedad ha impuesto sobre lo que es la belleza y es cuando va más allá de la vanidad, cuando se convierte en una obsesión desmedida. Es una búsqueda por ser aceptado por la sociedad, y por tener un "cuerpo perfecto". El problema es que la víctima de este desorden ve desfiguros en su ser que no existen.

"La dismorfofobia es una alteración de la percepción. El desorden está ligado a personas con baja autoestima que consideran que tienen que ser validadas por su aspecto exterior. Piensan que el elogio del público o de un novio las puede hacer sentir más felices. Al estar más bonitas, creen que serán más felices... Pero esto es temporalmente, por eso continúan haciéndose cirugías", explica la neuropsicóloga Gladys B. Granada.

Más común en mujeres que en hombres (aunque estos no están exentos), la dismorfofobia se presenta entre los 18 y 30 años de edad, y se considera que es necesario tomar acción cuando llega a crear problemas en la vida cotidiana de quien la sufre, es decir: faltar a la escuela o al trabajo, por no querer salir, porque su obsesión de que 'se ve fea' es tal que ya se alteró su percepción real.

La doctora señala que hay que tener cuidado ya que la dismorfofobia no es un simple "síntoma del patito feo", sino que al llevar a una persona a recurrir una y otra vez al quirófano, esto implica una serie de riesgos muy grandes para la persona y peor aún, la baja autoestima en exceso puede conducir al suicidio.

"La dismorfofobia se puede corregir con terapia de reestructuración cognitiva (es decir, haciendo que la persona reaprenda su noción sobre la belleza) y además, psiquiátricamente, a través de antipsicóticos", dice Granada..

La psicóloga que recientemente estuvo en Despierta América para hablar precisamente de la adicción a las cirugías, retoma el caso de una persona que a sus 30 años ya ha tenido 17 cirugías en el rostro.

Y es que precisamente es la cara, la parte del cuerpo en la que clínicamente más se ha presentado la dismorfofobia: los ojos, la nariz y el vello en la piel.
La revista española 5 Sentidos cita a la escala de Yale Brown Obsessive Compulsive Scale Modified for Body Dysmorphic Disorder, para plantear las 12 preguntas clave para saber si alguien está siendo víctima de la dismorfofobia, que a continuación reproducimos.

1) ¿Has estado preocupado (a) por tu imagen corporal?
2) ¿Qué preocupación es?
3) ¿Qué opinas sobre tu nariz, cabello, cadera, mentón...?
4) ¿Desearías que la preocupación fuera menor?
5) ¿Piensas mucho en el defecto que te molesta?
6) ¿Gastas mucho tiempo dándole vueltas a la idea? ¿Cuánto?
7) ¿Tu preocupación es que no estás bastante delgado;o que puedes convertirte en demasiado gordo (a)?
8) ¿Interfiere en tu vida social o con la familia?
9) ¿Tu defecto te causa estrés?
10) ¿Ha interferido en tu vida social?
11) ¿Ha interferido en el colegio o trabajo?
12) ¿Hay situaciones que evitas, como por ejemplo, salir o verte en el espejo?
Si respondes afirmativamente a estas 12 preguntas o conoces a alguien que podría hacerlo, hay que tomar acción para combatir la dismorfofobia.
La solución, como explica la neuropsicóloga Gladys B. Granada no está en el cirujano, el único método para solucionar este problema es a través de la terapia psicológica y psiquiátrica... Y más vale que sea a tiempo.

"El consejo que yo siempre les doy a los padres de adolescentes, es que nunca se debe tomar ninguna decisión ni apoyar ninguna decisión cuando sus hijas son adolescentes. Yo he tenido el caso de pacientes que, con el paso de los años, juzgan a los padres por habérselo permitido.

"Y los padres luego dicen 'pero es que insistías tanto y eras tan infeliz que pensé que te ayudaba'. Pero el adolescente cuando es adulto, considera que tuvo que haber sido protegido por el padre, y es un deber que yo considero que todo padre tiene. Porque esas decisiones de entrar al quirófano son irreversibles", concluye la doctora.

Si necesitas más ayuda y orientación sobre la dismorfofobia, consulta este sitio que te dará una guía de los centros especializados para este desorden.
univision.com

3/1/13

Médicos se enfrentan ya a la segunda generación de anoréxicas *


Médicos se enfrentan ya a la segunda generación de anoréxicas

Los médicos españoles se enfrentan ya a la segunda generación de mujeres anoréxicas y, aunque no hay cifras oficiales sobre los varios miles de personas afectadas, algunos especialistas sostienen que sí hay un aumento de los trastornos de la alimentación en España.

También afirman que la edad de comienzo ha descendido, con unas primeros conductas de riesgo en menores de 8 y 9 años y que ha aumentado la incidencia de la anorexia en los chicos varones, como así lo refirió a Efe el jefe de Psiquiatría del Hospital Gregorio Marañón, Celso Arango.

Más remiso a afirmar que hay un aumento de esta última enfermedad, que lleva incluso a la muerte, el jefe de servicio de Psiquiatría Infantil del Hospital Niño Jesús, Gonzalo Morandé, sí señaló que se trata de una 'mancha de aceite', que afecta mayoritariamente a los adolescentes, pero se extiende a niños y abuelos.

En este sentido, aseguró a Efe que se puede decir que por cada 200 adolescentes enfermas hay diez madres y una abuela.

Ambos especialistas coinciden en llamar la atención sobre la influencia 'nefasta' que ciertos mensajes del mundo exterior ejercen sobre determinadas niños y adolescentes, y especialmente en el caso de la anorexia.

Perfeccionistas y con baja autoestima es el perfil de los enfermos de anorexia, que se obsesionan con el peso y se niegan a comer.

Por ello, determinados mensajes publicitarios, pases de modelos, comentarios sobre la gordura de familiares o amigos, tienen una influencia fatal en ellos.

Algo diferente es el caso de los bulímicos, que se dan atracones para luego vomitar. Se trata de un comportamiento más compulsivo y con frecuencia suelen ser comedores emocionales y obesos.

No obstante, y a pesar de lo que se cree, hay muchos más bulímicos que anoréxicos.

De tal modo que, según el doctor Morandé, por cada caso de anorexia, hay dos de bulimia y tres del llamado 'trastorno del atracón'.

Este último suele afectar a las mujeres que han entrado en la cuarentena y la cincuentena y como su nombre indica consiste en darse atracones de comida sin más y como medida compensatoria.

Pero a pesar de este panorama, Morandé aseguró que se ha avanzado mucho, sobre todo en cuanto a la reducción de mortalidad y cronicidad en Europa.

Y si hace unos 15 ó 20 años, la mortalidad por anorexia era de un 10-15%, hoy es de un 2% .En cuanto a la cronicidad, ésta descendió del 60 al 15-18%.

Además de la personalidad hay determinadas profesiones de riesgo en relación a la anorexia, como la de gimnastas, bailarinas, o corredores de fondo o medio fondo y modelos.

Concretamente, el último desfile de la Pasarela Cibeles volvió desatar la polémica en relación a este tema y algunas asociaciones de trastornos de la alimentación pidieron que se tomaran medidas contra la exhibición de modelos de 'delgadez extrema'.

Recordaron que el Senado recomendó por unanimidad al mundo de la publicidad y de la moda que no utilizaran la imagen de la mujer con un peso inferior a unos 'límites saludables'.

Los responsables de Cibeles y diseñadores rechazaron el vínculo del mundo de la moda con la anorexia y aseguraron que los 82 modelos de ésta última edición no llevaban en ningún caso tallas 34.

La ministra de Sanidad, Elena Salgado, dijo a los medios al ser preguntada por este tema que si resulta cierto que se exigen tallas muy pequeñas para desfilar habrá que apelar a la responsabilidad de modistos y organizadores de estos eventos.

Salgado recordó que las recomendaciones del Senado 'no tienen fuerza jurídica' pero sí expresan el sentir de toda la sociedad.

Al hilo de todos estos acontecimientos el grupo parlamentario de ERC ha presentado en el Congreso de los Diputados una proposición no de ley para que se restrinjan la venta de laxantes y diuréticos, se regule la publicidad de los productos saciantes y se suprima la imagen del peso ideal en la publicidad dirigida a adolescentes.

En su exposición de motivos, ERC asegura que la prevalencia de los trastornos de alimentación ha aumentado 'considerablemente' en los últimos años y que 'numerosos estudios' apuntan a que cuatro de cada cien jóvenes de entre 12 y 21 años son víctimas de ellos.

La iniciativa parlamentaria coincidió también con la alerta dada por un forense sobre el estado de salud de Rocío S., la joven anoréxica de 20 años cuyo internamiento involuntario fue denegado por una juez de Badalona.

El forense considera que Rocío 'no tiene conciencia' de su enfermedad, aconseja su 'tutelaje' para ser sometida a tratamiento psiquiátrico y reconoce que la joven, que mide 1,70 y pesa apenas 43 kilos, padece un 'trastorno de personalidad con cierta severidad' y sufre anorexia mental.
 

29/9/11

Expertos apuestan por la participación médica en medios sociales contra la anorexia *

.
Expertos apuestan por la participación médica en medios sociales contra la anorexia

Los expertos en anorexia y bulimia consideran necesario que las instituciones oficiales, las asociaciones de pacientes, familiares y profesionales de la salud participen en los medios sociales para poder detectar y combatir estas enfermedades, según ha explicado a Europa Press la directora de proyectos en Aula Salud, Olga Navarro.

 Los profesionales reunidos este lunes en el encuentro 'Salud 2.0: nuevas herramientas aplicadas a la medicina', --organizada en Alicante por la Agencia Valenciana de Salut, el Colegio de Médicos de Alicante y Grupo Menarini--, han recordado que los enfermos de Anorexia y Bulimina aprovechan la ausencia de controles en Internet para fomentar estos trastornos de la alimentación.

Prueba de ello es, según ha explicado Navarro, el número de páginas y perfiles 'pro ana' y 'pro mia' --pro anorexia y pro bulimia-- en medios sociales, que se ha multiplicado por 450 en los últimos años, según recoge el último informe español de la Agencia de Calidad de Internet (IQUA).

Así, este informe revela que en Google aparecen, en cuestión de segundos, más de 500.000 páginas con este tipo de contenidos, y que el 75 por ciento de los usuarios que las consultan son menores de edad, de las cuales el 95 por ciento son chicas que desean adelgazar.

El número de estos perfiles en redes como Facebook y MySpace se han incrementado un 455 por ciento en los últimos 5 años, según han indicado las mismas fuentes del encuentro.

Javier Blanquer, médico y miembro del grupo de trabajo de Gestión Clínica de la Sociedad Valenciana de Medicina Familiar y Comunitaria (SVMFYC), ha considerado que una de las posibilidades del entorno 2.0 en salud "es denunciar este tipo de prácticas y formar a padres y profesionales en este ámbito".

"Si los profesionales de la salud no entramos en las redes sociales perdemos la oportunidad de usarlas de forma positiva", ha remarcado, con mensajes educativos sobre salud, hábitos saludables, consultores para la resolución de dudas e incluso servicios de teleconsulta, según ha indicado Olga Navarro, ponente en este debate.

Los especialistas en salud mental también proponen intervenir en las redes sociales para contrarrestar conductas patológicas. Sin embargo, rechazan que el camino sea eliminar contenidos que fomentan la anorexia y la bulimia, como propuso este mes el Ministerio de Sanidad a Twitter.

Para Francisco Traver, jefe del Servicio de Salud Mental del Consorcio Hospitalario de Castellón, "la proliferación de este tipo de espacios es una de las secuelas de la democracia interna de la Red".

Las redes sociales permiten acceder al paciente de manera más continuada y apoyar la labor terapéutica, asegura el doctor Traver, para quien "hay compañeros que citan a consulta a través de Twitter" y él mismo tiene pacientes a los que hace un seguimiento online. Sin embargo sostiene que la consulta presencial "nunca se va a sustituir por la virtual, al menos en la especialidad de psiquiatría".

A pesar de ello, la actuación de los profesionales de la salud se ve limitada en muchos casos por el aún escaso conocimiento que muchos tienen de las redes sociales, como ha reconocido Miguel Ángel Máñez, experto en gestión sanitaria y subdirector económico en el Departamento de Salud Alicante-San Joan.

"SUBIRSE AL TREN" DE LAS REDES SOCIALES

Máñez anima a los profesionales a "subirse al tren" de los medios sociales para difundir sus conocimientos y orientar a los pacientes. "El ciudadano ya utiliza Internet para buscar información sobre enfermedades y tratamientos, y el profesional debe ayudar al paciente en esas búsquedas, conociendo la información que existe en la Red. Por otra parte, muchas veces es el profesional quien aprende tras entrar en foros y redes de pacientes", concluye.

También la enfermería puede ayudar a los pacientes a seguir su tratamiento o a desvincularse de conductas adictivas, según la enfermera Olga Navarro, directora de proyectos en Aula Salud y una de las ponentes de la sesión.

 Navarro lidera un movimiento en la Red llamado Tekuidamos desde Alicante, en el que reúne a expertos de los diferentes colectivos implicados en la salud interesados por los medios sociales como instrumento para compartir conocimiento y mejorar la práctica profesional.

Sobre la reticencia de los profesionales a usar Internet para comunicarse con el paciente, Olga Navarro ha asegurado que "es cuestión de tiempo" y que, de hecho, "ya está cambiando la mentalidad, sobre todo cuando perciben que otros colegas adaptan tecnologías que les ayudan en su práctica diaria y en su relación con los pacientes".

16/9/11

Princesas que nunca llegarán a ser reinas *

.
Princesas que nunca llegarán a ser reinas

Internet se ha vuelto un punto clave para hacer apología a la anorexia y la bulimia
Las redes sociales se escudan en la libertad de expresión para no eliminar los perfiles que divulguen los ideales de estos trastornos alimenticios

Ana y Mía son las protagonistas de esta historia. Tienen un espacio propio que les hace ser diferentes a las otras princesas, sin embargo, a diario dan la bienvenida a quienes desean serlo para hacerlas parte de su mundo: la anorexia (Ana), y la bulimia (Mía).

Hace unos días, el ministerio de Sanidad que encabeza Leire Pajín, solicitó a Twitter que aísle los perfiles que fomenten estos trastornos alimenticios. La red social ha respondido de manera negativa, argumentando que prima la libertad de expresión sobre los efectos que los comentarios publicados pudiesen tener.

Internet tiene dos caras en este problema. Por un lado, hay campañas en la web que se encargan de apoyar a la gente afectada por alguna de estas enfermedades, divulgan información y tratan de sacar adelante a los pacientes. En contraste, existen páginas y redes sociales que hacen apología y hasta dan detalles acerca de cómo terminar con la vida dejando de comer. Por ese motivo, Red se ha vuelto un punto clave para hacer apología a la anorexia y la bulimia.


¿Por qué Internet?

Todo empieza como un sueño. Según el informe ‘Anorexia y bulimia en Internet’ de ‘Protégeles.com’, la persona anoréxica o bulímica “no nace, sino que ‘se hace’. Por lo tanto, los factores que la desatan, promueven y refuerzan son principalmente ambientales y del entorno: la presión social, los medios de comunicación, la moda, los nuevos cánones de belleza, el éxito, etcétera”. Así es como surgen las llamadas páginas ‘pro-Ana’, o ‘pro-Mía’, portales encargados de divulgar dietas, consejos, ideales, recomendaciones y hasta autoagresiones a cambio de lograr este objetivo.

En complemento, las redes sociales como Twitter y Facebook, al menos en España, están imposibilitadas para bloquear perfiles que fomenten estos trastornos, lo cual genera una fácil diversificación de estos mensajes, haciendo crecer el problema y poniendo más en riesgo la salud de los jóvenes que son los que más tiempo pasan frente al ordenador, y que estadísticamente son los más afectados por este trastorno alimenticio.

Es evidente que el anonimato juega un papel importante para que se pueda tanto hacer apología del mal, como para ser víctima de ello sin que los padres se den cuenta. Según datos de ‘Protégeles.como’, los porcentajes exactos de edades que ellos atienden por tener alguno de estos males, es: “15 años, 11%; 16 años, 13%; 17 años, 18%; 18 años, 24%; mayores de 18 años, 26%. Es decir, chicas que pueden tener más privacidad frente a un ordenador y que por eso tienen mayor riesgo de caer en algún trastorno.


Llamado de auxilio

Así como hay foros, redes y páginas que defiendan los principios de la anorexia o la bulimia, existen también sitios web dedicados a intentar ayudar a estas personas. ‘Tú eres más que una imagen’ se encarga de atender a los menores afectados. Llevan a cabo campañas, cursos, talleres, tanto para los enfermos como para los padres, pues estos últimos viven la el mal junto con sus hijos.

‘El mundo de Ana y Mía’, es una antítesis de las páginas ‘pro-Ana’ o ‘pro-Mía’. Se encarga de desmitificar que es positivo dejar de comer, alimentarse con dietas desequilibradas, o que es bueno autoagredirse. Proporciona información sobre la enfermedad y orientación a los padres.

Pese a que estas asociaciones se han encargado de bloquear algunas páginas que hagan directa apología a la anorexia o a la bulimia, aún les falta lograr que se reforme la legislación española para que las redes sociales que tienen el alcance como el de Facebook y Twitter, se vean obligadas a hacer lo mismo. Frente a esto, el ministerio de Sanidad recurrirá a la Unión Europea para obtener el respaldo y que puedan ser bloqueados los perfiles que fomenten estas aberraciones.

Mientras tanto, los padres de familia tienen la misión de vigilar a sus hijas de lo que hacen cuando navegan en Internet. De ayudarles a diferenciar entre cuidarse y autoagredirse. A discernir entre alimentarse sano y dejar de comer. Es decir, ayudar a que algún día sus princesas lleguen a ser reinas.

3/9/11

Con cirugía cerebral se controlaría anorexia: doctor. Con Denise Maerker *

Con cirugía cerebral se controlaría anorexia: doctor. Con Denise Maerker

En septiembre se dará a conocer un nuevo tratamiento que busca controlar mediante una cirugía cerebral, desórdenes alimenticios entre los que destaca bridar solución a la anorexia.

Existe un nuevo tratamiento que busca brindar una solución a algunos desórdenes alimenticios como lo es el caso de la anorexia, se trata de una cirugía cerebral la cual corresponde al nombre de "leucotomía límbica".

Al respecto habló en entrevista para el espacio informativo "Atando Cabos" Emanuel Hernández, jefe de la división de Neurociencias, quien refirió que se trata específicamente de un tratamiento innovador que en realidad es "un control de síntomas" indicó Emanuel Hernández.

Del mismo modo explicó que la leucotomía límbica, es guiada por técnicas estereostáticas, resaltó que se trata de técnicas que gozan de gran exactitud, del mismo modo dijo; "es la cirugía más exacta que existe ahorita en la tierra".

En este sentido apuntaló que a los pacientes que padecen anorexia se les atribuye el término "refractario", en otras palabras el término indica que padece una enfermedad refractaria o de resistencia a los tratamientos médicos que se le pueden realizar.

Refirió que con leucotomía límbica se busca mantener integra la personalidad del paciente, así como de dar una solución a este mal.

Ya para finalizar subrayó que será el próximo mes de septiembre cuando se haga oficial el informe sobre este nuevo proceder médico.

11/8/11

Los trastornos alimentarios pueden dañar la fertilidad de las mujeres *

Los trastornos alimentarios pueden dañar la fertilidad de las mujeres

Las pacientes de anorexia y bulimia son el doble de propensas que otras mujeres a buscar ayuda para quedar embarazadas, según un estudio

Las mujeres que sufren de los trastornos alimentarios anorexia y bulimia podrían tardar un poco más en quedar embarazadas que otras mujeres, halla un estudio reciente.

Investigadores del Reino Unido pidieron a 11,088 mujeres embarazadas que completaran cuestionarios a las 12 y 18 semanas de gestación. De esas mujeres, 171 (1.5 por ciento) había sufrido de anorexia en algún momento de sus vidas, 199 (1.8 por ciento) tuvieron bulimia y otras 82 (0.7 por ciento) habían tenido ambas afecciones.

Una mayor proporción de las mujeres con trastornos alimentarios tardaron más de seis meses en concebir en comparación con las que no tenían antecedentes de trastornos alimentarios (39.5 frente a 25 por ciento). Sin embargo, las mujeres con trastornos alimentarios no eran más propensas a tardar más de doce meses para concebir, hallaron los investigadores.

Las mujeres con anorexia o bulimia eran más del doble de propensas a haber recibido tratamiento o ayuda para quedar embarazadas, con 6.2 frente a 2.7 por ciento.

El estudio también encontró que 41.5 por ciento de las mujeres con anorexia dijeron que sus embarazos no fueron planificados, frente a 28.6 por ciento de las mujeres en la población general. Esto sugiere que las mujeres anoréxicas podrían subestimar sus probabilidades de concebir, señalaron los investigadores.

"Esta investigación resalta que los trastornos alimentarios conllevan riesgos de fertilidad asociados. Sin embargo, las altas tasas de embarazos no planificados en las mujeres con antecedentes de anorexia sugieren que tal vez subestimen sus probabilidades de concebir", señaló en un comunicado de prensa del Colegio del Rey en Londres la autora líder Abigail Easter, del Instituto de Psiquiatría de la universidad.

"Las mujeres que planifican un embarazo idealmente deben buscar tratamiento para sus síntomas de trastornos alimentarios antes de la concepción, y los profesionales de la salud deben estar conscientes de los trastornos alimentarios al evaluar la fertilidad y proveer tratamiento", añadió.

El estudio será publicado en la revista BJOG: An International Journal of Obstetrics and Gynaecology.

18/7/11

Bulimia y anorexia, trampas de la sociedad *


Bulimia y anorexia, trampas de la sociedad

La bulimia y la anorexia pueden considerarse como un síndrome de falla en la adaptación al medio social, que intenta ser compensada mediante una serie de comportamientos patológicos vinculados a la alimentación y a una preocupación excesiva por el propio cuerpo, ligados a dichos factores de presión sociocultural. Las padecen ambos sexos entre los 12 y los 30 años, pero predomina en el sexo femenino en un 95 por ciento.

Según pautas culturales ser delgada es sinónimo de éxito social y como éste se presenta como el valor más digno de realizar, adolescentes y mujeres jóvenes están sometidas a intensas y profundas presiones para cambiar su figura corporal, impulsadas por el deseo de imitación de modelos y personajes mediáticos “exitosos” o motivadas por la publicidad comercial.

A la bulimia y a la anorexia nerviosa se llega siempre por el camino de la dieta. La bulimia se caracteriza por la ingesta exagerada de alimentos (atracones, comilonas) en breves tiempos, seguida de conductas para evitar la hiper ingesta, como vómitos autoinducidos, ejercicios físicos enérgicos, ayuno, abuso de laxantes y diuréticos.

La anorexia se caracteriza por la negación a ingerir alimentos, presentando una notoria pérdida de peso asociada con miedo a la gordura, al percibir distorsionadamente la propia imagen corporal.

Sus causas son variadas pues se asocian factores biológicos, genéticos, interpersonales, familiares y socioculturales.

Biológicos y genéticos: al superar la pubertad existe un aumento del tejido adiposo y una mayor preocupación por la obesidad (aumento de peso) entre los pares, que predispone a comenzar una dieta.

Interpersonales/psicológicos: generalmente son jóvenes con baja autoestima (no se valoran) y altos niveles de ansiedad.

Suelen ser introvertidos, obsesivos y perfeccionistas, con tendencias dominantes.

Familiares: en la adolescencia los jóvenes desarrollan independencia y autonomía como modo de preparación para la separación de la familia.

Las alteraciones familiares que impiden este proceso evolutivo son un factor importante en estas enfermedades. Suele haber sobreprotección, pegoteo, rigidez. Se describe a la madre como una figura a menudo dominante y a un padre distante.

Socioculturales: generalmente las adolescentes y mujeres jóvenes están sometidas a intensas y profundas presiones para cambiar su figura corporal. Los medios de comunicación enfatizan la relación entre la delgadez y el éxito.

Los talles de la ropa para jóvenes son cada vez más reducidos. Las presiones socioculturales en adolescentes vulnerables pueden contribuir a la aparición de un trastorno como defensa contra las realidades atemorizantes de esta  etapa.

El paciente anoréxico se caracteriza por falta de conciencia de la enfermedad, miedo intenso a la obesidad, distorsión del esquema corporal (se ven gordos a pesar de tener bajo peso), rechazo a mantener el peso en nivel normal, caída del cabello, piel seca, hipotensión, hipotermia, ingesta lenta, ocultamiento de la comida, recuento de las calorías, hiperactividad para bajar de peso, irritabilidad, depresión, conductas obsesivas, autoexigencia, rechazo de la sexualidad, atracones, ropa suelta para disimular el cuerpo.

22/4/11

Obesidad y anorexia infantiles ¿por trastorno del gusto? *


Obesidad y anorexia infantiles ¿por trastorno del gusto?

Científicos de la Universidad de Nueva Gales del Sur descubrieron que uno de cada diez niños australianos entre los 8 y los 12 años son incapaces de saborear adecuadamente su comida

Los trastornos en el sentido del gusto pueden contribuir significativamente a la obesidad infantil o en el otro extremo, a la anorexia, según sugiere un estudio de científicos australianos.

Aunque la totalidad de niños obesos no presentan trastornos gustativos, "habría un porcentaje razonable de niños que son obesos o anoréxicos por un cambio en el sentido del gusto derivado de diversas enfermedades o medicamentos" , dijo el neuropsicólogo David Laing de la Universidad de Nueva Gales del Sur, coautor del estudio publicado en Acta Paediatrica.

Laing y sus colegas descubrieron que uno de cada diez niños australianos entre los 8 y los 12 años son incapaces de saborear adecuadamente su comida.

Esta tasa aumenta a un 12 por ciento entre los niños aborígenes, según el estudio realizado en 432 menores de diversas escuelas públicas.

El ser humano normalmente puede identificar al menos cinco sabores: dulce, agrio, amargo, salado y umami (similar al agridulce) .

Pero cuando una persona padece un trastorno gustativo y es incapaz de detectar uno o más sabores, sus hábitos alimenticios cambian debido a que los sabores de las comidas se vuelven desagradables.

Por ello, "en la mayoría de los casos, y hasta donde se conoce, la persona se vuelve o muy obesa o anoréxica" , explicó Laing a la radio australiana ABC.

"Los efectos de la pérdida del gusto en los hábitos alimenticios y en la salud a largo plazo de los niños es aún desconocido, por lo que se necesita una mayor investigación para analizar los comportamientos dietéticos en los niños afectados" , agregó el científico australiano.

Laing explicó que la situación en Australia es dramática ya que la tasa de niños con trastornos gustativos está por encima del nivel tolerable que fija la Organización Mundial de la Salud para cualquier tipo de enfermedad, que es del 4 por ciento.

Los trastornos gustativos son causados además por enfermedades como la parálisis de Bell, la insuficiencia renal y la diabetes, así como por problemas en la cavidad oral, las glándulas salivales e infecciones en el oído medio.
 

25/2/11

Facebook y trastornos alimenticios tienen relación *

.
Facebook y trastornos alimenticios tienen relación

Los usuarios de de Facebook fueran más propensos a sufrir trastornos alimentarios, como la anorexia, la bulimia o las dietas exageradas.


Estas conclusiones las ha arrojado un estudio de la Universidad de Haifa (Israel), que señala que, cuanto más tiempo pasen las adolescentes en Internet, más posibilidades tienen de desarrollar una imagen negativa de su cuerpo.

Este trabajo, dirigido por la Facultad de Bienestar Social y Ciencias de la Salud de la Universidad de Haifa, quería examinar los efectos de dos factores en el desarrollo de los desórdenes alimentarios en adolescentes: la exposición a los medios de comunicación y la autoafirmación.

Para ello, reclutaron a 248 chicas con edades comprendidas entre los 12 y los 19 años -una media de edad 14,8 años-, a las que se les preguntó sobre sus hábitos a la hora de ver la televisión y utilizar Internet. Después, se les interrogó sobre espectáculos relacionados con los estándares extremos de imagen física (basados en el modelo 'Barbie').

Además, rellenaron un cuestionario sobre su relación con el adelgazamiento, los trastornos alimentarios, el nivel de satisfacción con su físico, su visión general sobre la comida y su grado de autoafirmación.

Los resultados demostraron que cuanto más tiempo pasaban las chichas en Facebook, más sufrían problemascomo la bulimia, la anorexia, la insatisfacción con su físico, una autoimagen negativa y una aproximación errónea a la comida.

Una gran exposición 'online' a programas musicales y de moda mostraron efectos similares, pero las adolescentes que los seguían tenían menos trastornos de la alimentación. Sin embargo, cuanto más veían contenidos sobre moda en Internet, más posibilidades tenía la chica de desarrollar un problema de anorexia.

Un vínculo directo similar se encontró entre ver programas de televisión relacionados con los cotilleos y el lujo y los problemas de alimentación. Además, el estudio revela que el nivel de autoafirmación en estas chicas estaba relacionado, de forma negativa, con trastornos de la alimentación, de modo que, a mayor autoafirmación, más autoestima y menos posibilidades de tener estos trastornos.

La exposición a estos medios y sus consecuencias en la autoafirmación estaban asociados con la actitud de los padres de estas adolescentes: las chicas cuyos padres controlaban su uso de Internet -que sabían lo que estaban viendo, qué páginas usaban y hablaban de ello con las menores- mostraron más capacidad de autoafirmación, una especie de 'escudo' que les protege de los desórdenes de la alimentación.
 

19/11/10

Los trastornos de la alimentación *

 
Los trastornos de la alimentación


Alrededor del 15 por ciento de los adolescentes padece trastornos de la alimentación que los llevan a la bulimia o a la anorexia, según una encuesta preparada por especialistas de un centro dedicado a combatir esas dos enfermedades.

El sondeo fue realizado por el Centro de Bulimia y Anorexia (Bace) y señaló que entre el 12 y 15 por ciento de los adolescentes, padece esos trastornos de la alimentación.

Según la encuesta, el 90 por ciento de los afectados son mujeres y el 10 por ciento son varones, y en ella también se advierte que el porcentaje obtenido entre los hombres está aumentando en los últimos años.

El relevamiento de Bace destacó que el 70 por ciento de las adolescentes de entre 13 y 14 años llegan a sufrir serios trastornos alimenticios porque quieren estar más delgadas.

En tanto, el estudio señala que el 10 por ciento de los encuestados indicó que simplemente tiene actitudes desordenadas al comer.

La médica Edith Szlazer sostuvo que "la detección precoz de un trastorno alimentario es de fundamental importancia, ya que el inicio del tratamiento, en estados tempranos de la enfermedad, aumenta las posibilidades de curación".

La medición implica que de cada 100 pacientes de Bace, 69 padecen bulimia y 31 anorexia. La bulimia es con frecuencia diagnosticada después de los 18 años pero en los últimos años, se incrementó a un ritmo más rápido que la anorexia.

La bulimia es un trastorno del comportamiento alimentario cuya característica principal es la ingestión de grandes cantidades de alimentos durante un corto período de tiempo.

En tanto, la anorexia se caracteriza por la distorsión de la imagen corporal ante el miedo a engordar, con una importante pérdida de peso.
 

22/8/10

Padece 10% de hombres bulimia y anorexia *


Padece 10% de hombres bulimia y anorexia

Especialistas advirtieron, ante senadores de la República, que el 10 por ciento de los hombres en México presenta problemas de bulimia o anorexia.

Durante el Segundo Foro sobre Trastornos de la Conducta Alimentaria, organizado por la Comisión de Atención a Grupos Vulnerables de la Cámara de Diputados, apuntaron que aproximadamente el 8 por ciento de los jóvenes padecen algún trastorno de este tipo.

Indicaron que aún cuando el mayor número de afectados resultan ser mujeres, estas perturbaciones cada año afectan más a la población masculina.

En el evento, explicaron que hace diez años sólo el 5 por ciento de los hombres eran bulímicos o anoréxicos, sin embargo ese porcentaje subió a 10 por ciento.

Por ello, el presidente de la citada comisión, Guillermo Tamborrel consideró primordial impulsar iniciativas que fomenten la sana y adecuada alimentación o nutrición de niños y jóvenes.

El legislador del PAN detalló que se deben incluir propuestas y programas dirigidos especialmente a instituciones de salud y educativas.

Ello, ''sin olvidar el terreno de la publicidad, tomando en cuenta la influencia de la radio, televisión y páginas electrónicas en la manera de vender la imagen corporal y maneras incorrectas de señalar ciertos padecimientos''.

2/11/09

Crean conciencia sobre la bulimia y anorexia *


Crean conciencia sobre la bulimia y anorexia

Los desórdenes alimenticios como la bulimia y la anorexia pueden ser un problema social que se llega presentar entre adolescentes principalmente. En Pénjamo el Instituto Nueva Vida desarrolló un foro enfocado a jóvenes de la Universidad Politécnica a fin de prevenirlos y darles a conocer las consecuencias.

Sicólogos de este organismo presentaron a estudiantes universitarios un panorama amplio de dos de los padecimientos ligados a conflictos emocionales por una preocupación excesiva por el peso corporal y el aspecto físico.

Dijeron que la bulimia es una enfermedad de causas diversas, principalmente psicológicas y somáticas, que llega producir desarreglos en la ingesta de alimentos con periodos de compulsión para comer, dietas abusivas, todo asociado a vómitos y la ingesta de diversos medicamentos.

Al igual la anorexia como la pérdida del apetito para poseer una pérdida de peso rápido mediante la restricción de la ingesta de alimentos, sobre todo los de alto valor calórico, asociada o no al consumo de laxantes.

Graciela Santoyo, directora del Instituto de la Mujer en la localidad, dijo que la finalidad es involucrar a los estudiantes, luego de que se hizo un análisis en el que se encontró que hay varios estudiantes que tienen tendencias a presentar estos padecimientos.

ÉNFASIS

Algunos síntomas de la bulimia: Se comienza con dietas para mejorar el físico. Los sentimientos de ira, cansancio, ansiedad, soledad o aburrimiento provocan la aparición de ingesta compulsivas. Después se ensayan diferentes métodos para eliminar lo ingerido. Ansiedad o compulsión para comer. Alteraciones menstruales. Aumento y descensos de peso bruscos.

De la anorexia: Rechazo a mantener el peso corporal por encima del mínimo normal para la edad y talla. Adopción de dietas. Rea-lización de actividad física intensa. Miedo intenso al aumento de peso o a ser obeso. Restricción progresiva de alimentos. Obsesión por la báscula.

25/9/09

Destacaron la importancia de la detección precoz de la bulimia y anorexia *

Ayer se realizó un taller sobre la problemática, impulsado por el área de Salud municipal, Estuvo dirigido a docentes y público en general. Apuntó a la detección temprana de síntomas, a fin de abordar las patologías.

(28/08/2009) RÍO GRANDE.- La Dirección General de Salud, dependiente de la Secretaría de Asuntos Sociales del Municipio de Río Grande, en el marco de la Consejería de la Buena Alimentación del Proyecto Educativo Comunitario de Salud, llevó a cabo ayer un taller sobre bulimia y anorexia en el Centro Cultural Leandro N. Alem.

El evento contó con la presencia de la Margarita Gayá, directora General del área, y las disertaciones estuvieron a cargo de referentes del equipo técnico de Prevención y Promoción de Salud encabezados por la coordinadora María Teresa Sueldo, Ileana Berghtein, médica pediatra del Centro de Atención Comunitaria ‘Alberto Vicente Ferrer', y la licenciada Ivana Gliubich, nutricionista, quienes dieron detalles de cómo prevenir estas patologías.

Además de docentes, a las cuales estuvo dirigida especialmente la charla, participaron diferentes actores sociales y vecinos particulares "ya que la invitación se hizo extensiva a la comunidad", comentó Sueldo.

Precisó que en el encuentro "se utilizaron diferentes herramientas, una de ellas fue la proyección de un video para lograr un impacto y una sensibilización y que trata de personas que padecen estas dos enfermedades de bulimia y anorexia".

La intención, según explicó la coordinadora, "es detectar hasta el más mínimo indicio, el más pequeño síntoma del inicio de la enfermedad porque como en todas las otras patologías, cuanto más antes se detecte, mejor y el diagnóstico es fundamental".

También, hacia el final del taller, los participantes trabajaron en forma grupal e individual sobre fichas técnicas, "que es parte de la dinámica de todos estos talleres".

Sueldo explicó que "estas personas que están haciendo el curso en forma constante y nos acompañan desde mayo, se están preparando para ser consejeros, por lo cual van a rendir a fin de año y saldrán egresados y van a ser consejeros edición 2009".

Cabe destacar que este grupo ya eligió el tema cantinas saludables para trabajar en el ámbito educativo el año que viene.

Por su parte, Berghtein explicó que tanto la bulimia como la anorexia pueden darse en cualquier edad de la persona, "pero en donde frecuentemente tiene incidencia es en la prepubertad y en la adolescencia".

Reveló que "estadísticas claras y precisas en nuestro país sobre cuál es el porcentaje de jóvenes con estos trastornos de la conducta alimentaria, no existen, y las que hay son muy dispares porque los parámetros que se toman, no siempre son los mismos. Sí se sabe que son mucho más frecuentes en las mujeres que en los varones, pero en la medida de que nuestro estilo de vida, exitista, competitivo; con modelos de imágenes tan demandantes, hace que cada vez más el grupo de los varones que era más pequeño se esté incrementando", alertó.

Sobre cómo abordar este problema desde el ámbito educativo, la pediatra aclaró que "nosotros no queremos que el docente, que ya demasiado trabajo tiene, deba abordar el diagnóstico, ni mucho menos el tratamiento. Lo que nosotros planteamos es que todo aquello que se conoce se pueda ver; poder brindar el conocimiento sobre cuáles son las condiciones, las características, el desarrollo y la pesquisa de este tipo de trastorno, va a permitir que en la escuela, que es el ámbito donde los chicos pasan muchas horas, algún docente o algún integrante de la comunidad educativa observe alguna actitud o alguna forma de comportamiento que pudiera ser sospechoso de estas enfermedades", a fin de que "esto se convierta en un alerta que permita eventualmente una intervención, no necesariamente del docente, sí de búsqueda de ayuda".

También reveló que estas patologías se registran en personalidades vulnerables; es decir, aquellas con muy baja estima. "Debemos pensarla y/o sospecharla fundamentalmente en aquellos jóvenes- fundamentalmente mujeres- de nuestro medio que están muy preocupadas por su imagen corporal, que no necesariamente estén delgadas, pero sí que están muy preocupadas por su aspecto físico".

"Cuando todo el acento de la alegría, tristeza, el éxito o el fracaso, está puesto en el cuerpo y en la imagen, esto sería el primer punto. Después se empiezan a ver comportamientos acordes con esta concepción estilista", remarcó.

Cabe recordar que los talleres de la Consejería de la Buena Alimentación se desarrollan cada 15, los días viernes, y tratan diversas temáticas. La última fue obesidad infanto-adolescente.

http://www.tiempofueguino.com.ar/