Mostrando entradas con la etiqueta Anorexia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Anorexia. Mostrar todas las entradas
26/8/18
Estimular el cerebro puede acabar con la anorexia crónica
Estimular el cerebro puede acabar con la anorexia crónica
Neurocirujanos del Hospital del Mar prueban con éxito una técnica que implanta electrodos en zonas del cerebelo que mejoran el estado de ánimo y que logra combatir el trastorno alimenticio
diariopalentino.es
La anorexia es un trastorno alimenticio y es la enfermedad mental con más mortalidad -por encima de otras como la esquizofrenia-, con una tasa de alrededor del 5 por ciento de fallecimientos causados, principalmente, por las complicaciones cardiovasculares derivadas de la desnutrición y por el suicidio. Aunque hay tratamientos eficaces que permiten superarla en una media de cinco años, entre un 20 y un 30 por ciento de los casos se cronifican. Y cada vez es más alarmante, ya que se estima que uno de cada 250 jóvenes sufrirá algún episodio relacionado con esta patología, cuya prevalencia se mantiene, pero se está adelantando en su inicio, con pacientes que comienzan a sufrirla desde los 12 años.
Por ello, los expertos se afanan en intentar «dar una salida» a los enfermos. Neurocirujanos y psiquiatras del Hospital del Mar de Barcelona han impulsado un ensayo clínico para probar la eficacia de la estimulación cerebral profunda en afectados con anorexia severa y crónica que no han respondido a ningún tratamiento.
Así lo explicó la responsable del proyecto, la neurocirujana Gloria Villalba, quien destacó que esta prueba es «pionera en Europa», con peculiaridades que la convierten en «única en el mundo», y permite que «pacientes que no tenían salida ahora encuentren una esperanza».
Etiquetas:
Anorexia,
Cerebro,
Estimulacion
8/12/17
Anorexia en chicos oculta depresión [8-12-17]
Anorexia en chicos oculta depresión
Anorexia en chicos oculta depresión. Detrás de un adolescente con anorexia, siempre suele haber una depresión encubierta, un problema que aparece en edades cada vez más tempranas, aunque el problema es mayor en las chicas, donde se dan manifestaciones de mayor alcance.
La mayoría de los varones que tienen anorexia sufren una depresión encubierta; la depresión en los chicos no es algo nuevo, lo nuevo es que se transita a través de la comida y se toma a la comida como un elemento de control, lo cual significa que como no puede controlar el resto, entonces controla lo que come y lo que no come.
Los chicos desde edades muy tempranas, están metidos en un mundo en el cual hay una fuerte presión sobre la imagen del varón, que tiene que ser delgado y cuidarse; el varón también se queja de que no le gusta su cuerpo, que está gordo, es decir que se instaló desde temprano una obsesión por el cuerpo y por lo tanto por la comida.
También la depresión en los varones puede llevar a comer en exceso, como la otra expresión de la misma problemática, que se manifiesta en que 3 de cada 10 chicos sufre de sobrepeso u obesidad. El sobrepeso aumentó mucho en mujeres y varones chicos.
A pesar de que no existen estadísticas oficiales sobre la incidencia de bulimia y anorexia en la población adolescente, las investigaciones dan cuenta de que el 9% de adolescentes varones padece trastornos de alimentación.
El estudio señala que estas patologías tienen mayor incidencia en la adolescencia aunque la edad de comienzo es cada vez más temprana y los trastornos de alimentación en general empiezan a una edad más temprana.
Hay que tener cuidado en no generalizar los trastornos de alimentación si no hay signos, sino advertir que en principio puede haber una conducta que responde a parámetros sociales, y hacer un seguimiento, estar atentos a que coman bien.
7/12/17
Si no estás contento con tu cuerpo los medios de comunicación no tienen la culpa
Si no estás contento con tu cuerpo los medios de comunicación no tienen la culpa
xatakaciencia.com
Las imágenes en los medios tienen muy poca influencia en los trastornos de alimentación y la insatisfacción con el propio cuerpo: la de los genes y los amigos es mucho mayor.
Cuando decimos amigas decimos pares, semejantes, es decir: todo el entorno social de la misma edad. incluye amigas, presiones de amigas y no amigas, bullying, o simplemente tener más compañeras de clase.
El poder de los semejantes
La relación entre insatisfacción corporal o los desórdenes de alimentación pueden ser más complejos de lo que a menudo se sugiere en la literatura sobre los efectos de los medios.
Los vínculos entre la insatisfacción corporal y los trastornos alimentarios pueden ser exagerados, y algunos trastornos de la alimentación, principalmente la anorexia nerviosa, pueden no estar siempre motivada principalmente por la insatisfacción corporal. De hecho también hay casos de chicas invidentes que desarrollan anorexia nerviosa, lo cual sugiere que la enfermedad también podría tener, en algunos casos, origen neurológico.
En los casos en los que la anorexia se copia de los semejantes, esta idea entronca con la llamada teoría del handicap en la selección sexual. En lo que sucede con el hecho de que un pavo real disponga de una cola tan gigantesca y aparatosa, que reduce su supervivencia, pero aumenta su probabilidad de reproducirse: la cola está lanzando el mensaje implícito de que si el portador aún sigue vivo, a pesar de todo, es que debe de tener una gran genética.
Al mostrarse muy delgada, la mujer, por ejemplo, está enviando inconscientemente el mensaje de que dispone del tiempo y los recursos necesarios para mantenerse delgada. Las clases de bajo nivel socioeconómico son las más obesas, razón de más para que la delgadez, cuanto mayor sea, mejor transmitirá este mensaje. Cuando contemplamos el mundo desde esta perspectiva de la «belleza de pavo real», todo adquiere un nuevo significado, en palabras de Ulrich Renz, en su libro La ciencia de la belleza:
Para indicar un estatus pueden servir todo tipo de cargas y de incomodidades: cuellos estrechos con corbatas estranguladoras, chaquetas excesivamente ceñidas, a ser posible acompañadas (para los amantes de un handicap superior) de un chaleco y con cuarenta grados a la sombra. O bien se pueden utilizar también suelas resbaladizas, zapatos de tacón que impiden caminar correctamente y materiales delicados que deben ser, por supuesto, caros y que no pueden lavarse en la lavadora.
La debilidad de la publicidad
Para demostrar cuán influyente son los anuncios publicitarios y los personajes de ficción parangonados con nuestros semejantes, investigadores del Instituto Max Planck de Ciencias Cognitivas y del Cerebro Humano llevaron a cabo un estudio publicado en PLoS ONE en 2009.
A los voluntarios se les expuso a tres grupos de individuos: familia y amigos (grupo de alta relevancia), gente famosa (relevancia media) y personajes de ficción (relevancia baja), mientras escudriñaban sus cerebros a través de imagen por resonancia magnética funcional (fMRI). La hipótesis de trabajo consistía en demostrar que la exposición a contextos de alto grado de relevancia producirían una activación más intensa de la corteza prefrontal media y la corteza cingulada posterior (amPFC y PCC), regiones que parecen implicadas en gran medida en el pensamiento autorreferencial y en la memoria autobiográfica. Los resultados de la investigación sugieren que la hipótesis es cierta.
Al menos en cuanto a neuroimagen, amPFC y PCC se activan con más potencia frente a alguien relevante para nosotros que ante un personaje famoso, y más ante este último que ante un personaje de ficción, como Cenicienta.
Ante lo cual, parece que las razones que nos empujan a adoptar una u otra tendencia no son claramente de causa y efecto, sino que existen múltiples nodos causales, y la publicidad solo es uno de ellos: ni siquiera el más influyente. La publicidad, en resumidas cuentas, pretenden verder productos y servicios, y por ello trata de reflejar la realidad circundante o aspiracional de sus posibles consumidores.
Etiquetas:
Anorexia
23/11/17
Cómo la anorexia termina con tu vida: paso a paso [23-11-17]
Cómo la anorexia termina con tu vida: paso a paso
Todo parte con una baja de peso extrema a punta de no comer o de vomitar y que si es sostenida en el tiempo, provoca estragos en tu cuerpo hasta llevarte a la muerte, acá te contamos cómo.
La anorexia es un trastorno alimenticio que puede matarte. Si bien, esta frase la hemos escuchado bastante, nosotras quisimos, como una forma de crear verdadera conciencia, averiguar cómo esta enfermedad deteriora tu cuerpo.
Para saber el paso a paso, contactamos a Patricia González, siquiatra infantil de la Sociedad de Psiquiatría y Neurología Infantil y del Adolescente, SOPNIA, y estos son los horrores que nos detalló.
Baja de peso extrema
Según nos explica la especialista “los primeros efectos que se ven en el cuerpo tienen que ver con la restricción de alimentos, es decir baja de peso, disminución del tejido adiposo, de la masa muscular. También, a las mujeres en específico, se les corta la regla, provocándose amenorrea que es la falta de regla”.
Deterioro de la dentadura
La siquiatra nos explica que si la persona sigue mal alimentándose, “la dentadura se puede deteriorar por dos factores. Las anoréxicas que vomitan, tienen alteraciones del esmalte dental, sobre todo en la parte dentro del diente, que es la primera que toca el contenido ácido del estómago. De ahí se producen caries que generalmente son en la raíz”
“También hay alteraciones dentales producidas por la descalificación. Ya que al organismo el falta calcio, lo saca de los huesos y de los dientes”, agrega la especialista.
Huesos débiles
Los huesos también se afectan cuando una persona está desnutrida. “Se pueden dar fracturas patológicas, además se presenta de manera prematura la osteoporosis. Esto pasa porque el organismo saca calcio de los huesos”, comenta la siquiatra.
Pero hay otro factor que incide en el deterioro de los huesos. “Como se provoca alteraciones hormonales, se corta la regla, lo que significa que no hay estrógenos circulantes y para las mujeres en edad fértil, los estrógenos cumplen una función primordial en la fijación de los huesos”
Caída del pelo y uñas
“Cuando hay una desnutrición extrema, el cuerpo se llena de unos pelitos finos que aparecen en la espalda, pero el pelo en general se cae, se torna más seco, por otra parte, las uñas se ponen más quebradizas, además hay frialdad de las extremidades (manos y pies), esto para ahorrar calor”, explica Patricia González.
Piel seca y esofagitis
La especialista nos explica que la anorexia también nos seca la piel, ya que el cuerpo ahorra energía y no la renueva. Por otra parte, las anoréxicas que vomitan generalmente padecen de esofagitis provocada justamente por el constante vómito.
Problemas digestivos
Independiente de que ya no se consuman muchos alimentos, las anoréxicas padecen de problemas digestivos. La especialista nos cuenta que tiene un vaciamiento digestivo lento y además, en muchos casos se hace presente en síndrome Mallory Weiis que es una hemorragia digestiva.
Posible infertilidad
Si bien la especialista nos aclara que anorexia no es sinónimo de infertilidad, sí nos confirma que en casos de anorexia grave y avanzada, una mujer, puede quedar infértil de por vida.
Y… finalmente, la muerte
La siquiatra nos explica que si el paciente sigue bajando de peso, se sigue perdiendo masa muscular y también tejido cardíaco, ya que el corazón también es un músculo.
“Cuando una persona tiene un índice de masa corporal menor de 15 o 14, esto se traduce en pérdida de masa muscular, atrofia , atrofia del miocardio y atrofia cerebral”, comenta la especialista.
Es por esto que las causas más comunes de muerte de las personas que padecen de anorexia son paros cardíacos y complicaciones al corazón varias. Pero la experta nos indica que el suicidio también es otra causa común.
Etiquetas:
Anorexia,
desorden alimenticio
9/11/17
Conoce cinco alimentos que ayudan a combatir la anorexia [9-11-17]
Conoce cinco alimentos que ayudan a combatir la anorexia
Tener un IMC (índice de masa corporal) por debajo de 18,5 ocasiona la disminución, pérdida o irregularidad de la menstruación; a largo plazo, de acuerdo con el nutricionista de la Universidad de Complutense, Félix Ruiloba, este problema deriva en padecimientos como la osteoporosis.
La miel es un hidrato de carbono el cual contribuye a convertir la grasa en energía, además produce la glucosa necesaria para que tu cerebro funcione adecuadamente, así lo describe un estudio de los Laboratorios Esteve. Este es uno de los alimentos claves por si vives con anorexia o te estás recuperando de ella.
Otras opciones…
La anorexia es un trastorno que requiere de un apoyo psicológico y alimenticio.¡No es fácil de superar, pero si te encuentras en este proceso te damos algunos alimentos claves para ti!
1. Pescado. Aporta vitaminas A y D, fósforo, magnesio, selenio, y yodo en el caso del pescado de mar. Sus proteínas -como las de la carne- son de fácil digestión, afirma la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación.
2. Arroz. ½ taza o 100 gramos de arroz cocido aporta alrededor de 115 calorías, comparables a lo que aporta 1 fruta mediana como la pera. Contiene fibra y mantiene en equilibrio los niveles de azúcar.
3. Frutos secos. Los problemas cardiacos son frecuentes cuando se tiene anorexia, para ello estos alimentos son idéales. Consumirlos siete veces o más a la semana disminuye en un 29% el riesgo de morir de infarto y en un 11% de cáncer, así lo indica un estudio del New England Journal of Medicine.
4. Legumbres. Reduce el estreñimiento y la probabilidad de cáncer de colon.
5. Huevo. Pertenece al grupo de las proteínas, por ello los beneficios al cuerpo son los siguientes: contribuye a la construcción de nuevas células, transporta los minerales al organismo y mejora el sistema inmunológico.
De acuerdo con la American Psychological Association, los problemas físicos asociados con trastornos en la alimentación incluyen anemia, palpitaciones, pérdida del cabello y masa ósea, caries, esofagitis.
Las personas que suelen padecer anorexia tienen una personalidad perfeccionista. ¡Cuídate!
30/10/17
Anorexia: La Libertad en el No Comer [30-10-17]
Anorexia: La Libertad en el No Comer
Publicado por Camila Álvarez
Los trastornos alimenticios son un problema cada vez más frecuente en nuestro país. Sin embargo, muchas veces la gravedad de una anorexia o una bulimia esconde otros problemas subyacentes, y la única forma de asegurar el éxito de un tratamiento es atacar de manera conjunta el trastorno alimenticio y estos problemas. Este caso es un ejemplo de ello.
El año pasado recibí un correo de una madre muy preocupada, en el cual me contaba que su hija Olivia, de quince años, sufría de anorexia (este caso es real, sin embargo, los nombres han sido cambiados para proteger la identidad de las personas referidas en él, quienes revisaron y autorizaron esta publicación).
La joven había tenido un trastorno alimenticio el año 2009, solucionado aparentemente gracias a las intervenciones de una nutricionista y una psiquiatra. Sin embargo, un par de años después, veía como su hija volvía a los hábitos de antes y a un peso peligrosamente bajo.
Terminaba el correo pidiéndome una hora para Olivia, agregando que, además de la anorexia, le parece que su hija es mucho más complicada que el resto de las niñas de su edad.
Para poder conocer bien la situación, y evaluar la preocupación de la madre, la cito solamente a ella a una primera sesión.
En esa sesión la madre me cuenta que hace dos años Oliva estaba muy debajo de su peso normal, y que después de haberla internado y tenerla en tratamiento durante un año recuperó su peso normal. Sin embargo desde hace unos meses la madre comenzó a ver como su hija comía cada vez menos, por lo que bajó de peso nuevamente. Incluso me comentó que, gracias a que le revisaba su pieza regularmente, había leído en su diario de vida que su dieta se basaba sólo en lechuga y limón.
Comenta que, además del problema alimenticio, tiene a su hija siempre “súper controlada” porque también está diagnosticada con déficit atencional, por lo cual la tiene en tratamiento psicopedagógico y la obliga a estudiar una hora al día.
Empieza entonces a aparecer, de manera bastante clara, que una de las aristas del caso será el tema del control que ejerce la madre sobre su hija.
A la segunda sesión cito solamente a Olivia, para conocer su perspectiva. La joven reconoce que tuvo un problema con el peso hace un par de años, pero opina que actualmente es sólo una exageración de su madre. En concreto, Olivia está cuatro kilos bajo su peso normal. Cuenta que su madre le insiste todo el día que coma y que le lleva comida a su pieza, incluso cuando le dice que no tiene hambre.
Dice también que a su madre no le gusta la comida que le dan en el casino de su colegio, por lo que le manda almuerzo hecho por ella. Lo primero que le pregunta cada vez que la va a buscar es “¿te comiste el almuerzo?”, lo que tiene agotada a Olivia. “Me tiene cansada que la comida sea tanto tema… un día, un día podría no preguntarme.”
El control que habíamos visto por parte de la madre en la primera sesión vuelve a aparecer en el relato de Olivia. Me cuenta que está cansada de que la traten “como cabra chica”. Su madre muchas veces no la deja salir, dictamina con qué amigas se puede juntar y con cuáles no, dentro de muchos otros ejemplos.
Tenemos entonces a una joven con un posible trastorno alimenticio. Pero también tenemos a una joven muy controlada por su madre, que añora independencia. Ahí está nuestra palanca.
Le digo a Olivia lo siguiente: “Te propongo algo… como tú no tienes un problema con la comida, y estás cansada de que tu mamá se meta en el tema, la voy a citar a ella sola la próxima semana y le voy a decir que por un mes no te toque el tema, para nada…” Incrédula, me pregunta cómo lograré que la madre no se meta.
Le digo que su madre va a necesitar algún tipo de prueba para creer que en estas nuevas condiciones la cosa no va a empeorar. Le pido que me ayude un poco: “¿qué te parece si le digo a tu mamá que no toque el tema de la comida, por un mes, y que si tu bajas o te mantienes en tu peso no funcionó el tratamiento, y hasta ahí lo dejamos? Y tú por te cuenta te propones subir cien gramos a la semana.”. Ella misma hace las matemáticas y me dice que no tiene problema, ya que en un mes no va a haber subido ni siquiera medio kilo. Le parece un precio muy bajo a pagar para liberarse del control materno sobre la comida.
¿Por qué cien gramos? Por dos razones. La primera es que es tan poco, que asumía que Olivia no se negaría a la idea. La segunda es que, si una persona intenta subir cien gramos lo más probable es que se pase un poco, por lo que aunque suba doscientos gramos, ya sería el doble de lo propuesto. Así, Olivia conseguiría de a poco ir recuperando su peso normal, a un ritmo que no la asustaría.
En la tercera sesión le propongo este trato a la madre, quien lo acepta sin mucha esperanza. Sin embargo, cuando a la cuarta sesión nos reunimos los tres por primera vez – dos semanas después del trato con Olivia – ella me cuenta que en vez de los doscientos gramos pactados, subió medio kilo, pero me dice sonriendo “filo, son 300 más no más”. Dice que está comiendo mejor, que anda menos pendiente del tema. Sobre todo, está muy agradecida de que la mamá no se meta. Antes de irse, me cuenta que entró a la selección de hockey de su colegio.
La semana siguiente Olivia no sólo ha mantenido su peso, sino que ha subido alrededor de 200 gramos más. La madre ha cumplido, y ya no le pregunta por el tema comida. De hecho, ve y valora los cambios en su hija. Plantea que le gustaría que Olivia se devolviese sola del colegio, ya que ella está cansada de ir a buscarla todos los días, especialmente ahora que tiene un horario distinto de salida que el de sus hermanos, debido al hockey. Olivia, sin embargo, no tiene muchas ganas de volverse en micro a su casa.
Termino la sesión con lo siguiente: “Les propongo que ahora que vemos que puedes manejar tu alimentación como una persona adulta, lleguemos al acuerdo de que este mes tu mamá tampoco te diga nada con la comida, pero que a cambio tú te hagas cargo más de ti también, como una persona adulta, y que te vayas en micro”.
Un mes después las volví a ver en mi consulta. Olivia había subido un kilo, estaba comiendo de manera más normal, y seguía feliz con su nueva vida. Con sólo dos kilos bajo peso, su madre estaba orgullosa de su hija, y feliz de que la posibilidad de una recaída hubiese pasado.
Etiquetas:
Anorexia
26/10/17
Anorexia, el mal de los muy jóvenes [26-10-17]
.
Anorexia, el mal de los muy jóvenes
Mujeres de entre 13 y 24 años tienen mayor riesgo de sufrir desórdenes alimenticios como la anorexia y la bulimia
" Solo hoy no comeré, ayúdame Ana (anorexia) para no pecar"; "Soy una gorda fea, soy un desastre"; "soy la amiga gordita y lo odio, yo también quiero novio y para eso debo ser flaca, muy flaca" son algunos de los comentarios de páginas y blogs de Internet donde jóvenes y adolescentes de entre 13 y 24 años comparten su obsesión por la figura.
El miedo extremo a subir de peso y la distorsión de su imagen son las características del 95% de jóvenes y adolescentes que padecen algún tipo de trastorno alimenticio como la anorexia (ANA) o bulimia (MIA), informó The Center, centro especializado en el tratamiento de estos transtornos, ubicado al norte de Quito.
La anorexia es la restricción de alimento, especialmente de grasas y carbohidratos. El paciente sufre una distorsión en la percepción de su cuerpo y aunque su peso esté por debajo de lo normal tiende a verse gordo. En tanto, la bulimia se da cuando la persona come y luego se induce el vómito. Los bulímicos tienen episodios conocidos como atracones, es decir, que comen en exceso y pueden ingerir de 10 mil a 40 mil calorías durante 15 minutos para luego vomitar.
Pese a ser un trastorno que tiene que ver con la alimentación, el mal está catalogado como una enfermedad mental, indicó Carlos León, psiquiatra del Hospital Metropolitano y especialista en trastornos alimenticios.
"Dentro de las enfermedades mentales, la anorexia tiene el índice más alto de mortalidad. Así, 15 de cada 100 personas mueren por esta causa", indicó el galeno.
Aunque en Ecuador no existen cifras sobre la incidencia de esta enfermedad, consultorios y centros médicos mantienen un subregistro de acuerdo a los casos que tratan. Así, por ejemplo, The Center trató el año pasado alrededor de 120 casos provenientes de varias ciudades del país.
"Muchos casos no se conocen por tabú, quienes padecen estos trastornos no dicen nada", comentó Mónica Guarderas, directora de The Center, quien explicó que las personas más propensas a enfermedades alimentarias tienen personalidades obsesivo - compulsivas. Sufren de ansiedad, depresión, son hipersensibles y complacientes con los demás.
"Estas características son como el agua hirviendo para poner el fideo para que se cocine. En un momento dado hay algún detonante, que puede ser la muerte de un ser querido, la separación de alguien, un cambio de colegio, o simplemente un comentario", refirió la especialista .
Con respecto al estrato social de las pacientes, no hay un patrón. "El desorden alimentario es una adicción y como tal son indistintas de género y de condición socioeconómica", dijo Guarderas.
Por su parte, León indicó que pese a que algunos estudios de origen estadounidense muestran que hay mayor prevalencia de la enfermedad en las clases altas, en Ecuador se han presentado casos en los estratos sociales más bajos.
Tanto la anorexia como la bulimia reflejan problemas emocionales donde el síntoma se refleja en el rechazo al alimento. Por ello es necesario una terapia multidisciplinaria e integral que incluye a la familia.
En ese sentido, el tratamiento dura entre nueve y 18 meses, lapso que variará de acuerdo a la gravedad del caso y a la respuesta y compromiso que el paciente muestre para su recuperación. (GAP)
Signos de alerta
Esconder comida y reducir cada vez las porciones de alimentos que ingiere.
Usar prendas muy abrigadas sin necesitarlas.
No aceptar invitaciones a comer en lugares públicos.
Preocupación exagerada por usar la balanza
Anorexia, el mal de los muy jóvenes
Mujeres de entre 13 y 24 años tienen mayor riesgo de sufrir desórdenes alimenticios como la anorexia y la bulimia
" Solo hoy no comeré, ayúdame Ana (anorexia) para no pecar"; "Soy una gorda fea, soy un desastre"; "soy la amiga gordita y lo odio, yo también quiero novio y para eso debo ser flaca, muy flaca" son algunos de los comentarios de páginas y blogs de Internet donde jóvenes y adolescentes de entre 13 y 24 años comparten su obsesión por la figura.
El miedo extremo a subir de peso y la distorsión de su imagen son las características del 95% de jóvenes y adolescentes que padecen algún tipo de trastorno alimenticio como la anorexia (ANA) o bulimia (MIA), informó The Center, centro especializado en el tratamiento de estos transtornos, ubicado al norte de Quito.
La anorexia es la restricción de alimento, especialmente de grasas y carbohidratos. El paciente sufre una distorsión en la percepción de su cuerpo y aunque su peso esté por debajo de lo normal tiende a verse gordo. En tanto, la bulimia se da cuando la persona come y luego se induce el vómito. Los bulímicos tienen episodios conocidos como atracones, es decir, que comen en exceso y pueden ingerir de 10 mil a 40 mil calorías durante 15 minutos para luego vomitar.
Pese a ser un trastorno que tiene que ver con la alimentación, el mal está catalogado como una enfermedad mental, indicó Carlos León, psiquiatra del Hospital Metropolitano y especialista en trastornos alimenticios.
"Dentro de las enfermedades mentales, la anorexia tiene el índice más alto de mortalidad. Así, 15 de cada 100 personas mueren por esta causa", indicó el galeno.
Aunque en Ecuador no existen cifras sobre la incidencia de esta enfermedad, consultorios y centros médicos mantienen un subregistro de acuerdo a los casos que tratan. Así, por ejemplo, The Center trató el año pasado alrededor de 120 casos provenientes de varias ciudades del país.
"Muchos casos no se conocen por tabú, quienes padecen estos trastornos no dicen nada", comentó Mónica Guarderas, directora de The Center, quien explicó que las personas más propensas a enfermedades alimentarias tienen personalidades obsesivo - compulsivas. Sufren de ansiedad, depresión, son hipersensibles y complacientes con los demás.
"Estas características son como el agua hirviendo para poner el fideo para que se cocine. En un momento dado hay algún detonante, que puede ser la muerte de un ser querido, la separación de alguien, un cambio de colegio, o simplemente un comentario", refirió la especialista .
Con respecto al estrato social de las pacientes, no hay un patrón. "El desorden alimentario es una adicción y como tal son indistintas de género y de condición socioeconómica", dijo Guarderas.
Por su parte, León indicó que pese a que algunos estudios de origen estadounidense muestran que hay mayor prevalencia de la enfermedad en las clases altas, en Ecuador se han presentado casos en los estratos sociales más bajos.
Tanto la anorexia como la bulimia reflejan problemas emocionales donde el síntoma se refleja en el rechazo al alimento. Por ello es necesario una terapia multidisciplinaria e integral que incluye a la familia.
En ese sentido, el tratamiento dura entre nueve y 18 meses, lapso que variará de acuerdo a la gravedad del caso y a la respuesta y compromiso que el paciente muestre para su recuperación. (GAP)
Signos de alerta
Esconder comida y reducir cada vez las porciones de alimentos que ingiere.
Usar prendas muy abrigadas sin necesitarlas.
No aceptar invitaciones a comer en lugares públicos.
Preocupación exagerada por usar la balanza
21/10/17
Descubre las causas psicológicas de la anorexia [21-10-17]
Descubre las causas psicológicas de la anorexia
La anorexia es un trastorno alimenticio que suele aparecer desde la pubertad y se basa en la obsesión de querer estar delgado.
La anorexia es un desorden alimenticio que provine de la obsesión que tienen algunos adolescentes por estar delgados y no subir de peso. Los jóvenes que padecen de este desorden siempre tienen cuidado con lo que comen. Su afán es tan grande que en algunos casos toman pastillas, laxantes y derivados para intentar perder peso. Asimismo, también pueden ejercitarse en exceso.
Asimismo, el desorden se divide en dos tipos: restrictivo y compulsivo purgatorio. El primer tipo de pacientes pierden peso a través de dietas y de ejercicio intenso. Los pacientes compulsivos purgativos recurren a las purgas y vómitos provocados.
Cabe destacar que los jóvenes con mayor riesgo de sufrir la enfermedad son: las niñas de 13 años de edad, y en los niños los 15, ya en esta etapa, comienzan a sentir miedo al aumento de peso. Asimismo, sus otras causas siguen siendo estudiadas por los científicos, pero aún se desconoce si existe un factor en específico que la active o que cause que los adolescentes padezcan de anorexia. . Pero, algunas razones podrían ser:
-El adolescente se siente estresado por alguna causa o está enojado por algo en su vida.
-Una necesidad de estar en “control” de las cosas.
-La sociedad se empeña en meter presión a los jóvenes para mantenerse delgados
13/10/17
La anorexia esconde un enorme sufrimiento del enfermo [13-10-17]
La anorexia esconde un enorme sufrimiento del enfermo
«Quien sufre anorexia no tiene sobrepeso sino insatisfacción por una parte de su cuerpo, y lo resuelven mal con el ayuno», afirma Pura Hernández. Esta murciana, que estudió Psicología en la Universidad Complutense de Madrid, ha impartido cursos de formación y trabajado en Recursos Humanos. Durante tres años, colaboró con el área de Psicología y Psiquiatría del hospital Virgen de la Arrixaca. Especialista en trastornos alimenticios, hace 20 años puso en marcha la clínica Garner. Asegura que «ahora me he reinventado», y ha montado un centro en La Alberca para atender a personas que padecen problemas con su alimentación.
¿Cuáles son los principales trastornos que se presentan?
Los más comunes son anorexia, bulimia e ingesta compulsiva de comida, que son los causantes de la obesidad. Muchas veces los que la padecen tienen sensación de hambre, provocado por problemas emocionales.
¿Qué caracteriza a la anorexia?
Para que exista un caso de anorexia tiene que haber una fase restrictiva de la comida. El enfermo tiene una necesidad exagerada de perder peso. Al principio, lo que notan es una insatisfacción por una parte de su cuerpo, generalmente en las nalgas, muslos o barriga. Empiezan a perder kilos y volumen. Pero no donde ellos quieren, sino en todo su cuerpo, porque se alimentan mal.
¿Cuáles son los procesos de la enfermedad?
En primer lugar, una insatisfacción corporal, ya que normalmente debajo de todo este proceso existe una baja autoestima. En segundo lugar, una restricción de la comida y negarse a engullir cualquier tipo de alimentos. Los que la sufren no controlan su vida, pero sí la báscula; su estado emocional depende de la misma.
¿Y la bulimia?
La intención es la misma que en la anorexia: perder peso. Pero lo que ocurre es que la personalidad no es la misma, ya que los que la sufren creen que tienen mucho control. También se dan mucho los trastornos mixtos de la conducta alimentaria, que es cuando se van alterando la fase restrictiva (pasar hambre) con la bulimia (darse el atracón). Existen las obsesiones por por las calorías y el peso de la comida. Debajo de esta situación, hay siempre un enorme sufrimiento y silencio.
¿Cómo deben tratarse?
La detección precoz es importantísima. Y siempre hay que ponerse en manos de un profesional.
¿Influyen los patrones sociales?
Sí. La exigencia a las mujeres de que siempre deben estar perfectas. Esto las someten a una esclavitud, mientras que al hombre generalmente no le ocurre nada parecido. Es el motivo de que estos trastornos ocurren más en las mujeres.
¿Qué acciones preventivas son importantes?
Comer en la mesa con la familia. En la anorexia, y en casi todos los problemas de tipo emocional, es importante la comunicación con la gente que tienes cerca. El que la sufre debe sentirse amado de forma incondicional y recibir refuerzos positivos. Es importante que desde pequeño cuidemos de nuestro cuerpo y que lo aceptemos tal como es. Los padres son un ejemplo y su amor lo cura todo.
Una de las técnicas que utiliza en sus terapias es el autoregistro.
Se trata de ir apuntando cada día qué es lo que comes, lo que realmente ingieres, dónde y con quién lo haces. Se debe anotar cómo se siente antes y después de las comidas. Con estos datos, realizo la reestructuración cognitiva para cambiar las ideas erróneas acerca de la comida y el peso, y llevar a cabo una modificación de sus conductas.
Etiquetas:
Anorexia,
Bulimia,
enfermo,
paciente,
sufrimiento
6/10/17
Adolescentes varones también son víctimas de la anorexia [6-10-17]
Adolescentes varones también son víctimas de la anorexia
Este trastorno alimenticio puede presentarse desde los once años de edad
La anorexia se abraza a los cuerpos adolescentes. Los más vulnerables a sufrir este trastorno alimenticio, son las niñas y los chicos en pubertad.
Carla Márquez, psicóloga especializada en psicopatología clínica y trastornos de alimentación, del Centro Estético Médico Láser Los Naranjos, considera que probablemente la razón por la que la anorexia encuentra víctimas fáciles en los adolescentes de ambos sexos es porque ellos deben adaptar los cambios que observan en su cuerpo a los ideales de belleza que les impone la sociedad; y estos son de delgadez.
"El mayor grupo de riesgo son las niñas adolescentes, pero cada vez, con mayor frecuencia, se observa que los varones también sufren este trastorno alimenticio", dice Márquez. Apunta, además, que la edad de inicio también ha disminuido. "Hace unos años, la anorexia se manifestaba desde los 14 años, pero ahora ocurre desde los 11", expresa.
Los más vulnerables son los adolescentes, chicos y chicas, con antecedentes de sobrepeso, reciente o en su infancia, especialmente aquellos que se sintieron estigmatizados por no ser delgados. A muchos de ellos, en ocasiones, incluso sus familiares los presionaban para que rebajaran. "Ocurre que, en algún momento estos jóvenes bajan de peso, reciben refuerzos positivos a esto y entonces no paran; siguen adelgazando", comenta Márquez. Dejan de comer y hacen ejercicio excesivo hasta llegar a ser peligrosamente flacos.
Los padres suelen notar las primeras señales, pero lo atribuyen a una etapa pasajera del chico. "Por experiencia sé que, cuando hay dudas en los padres de que su hijo no está alimentándose adecuadamente es porque realmente es así", comenta. La recomendación es buscar ayuda médica lo antes posible pues, "cuando el diagnóstico es temprano, el tratamiento surte éxito rápidamente".
Pero, si pasan años, el ayuno prolongado se hace hábito y el daño a la salud se afianza. El impacto psicológico es generalizado. "No tienen conciencia de la enfermedad y del daño que causan a su salud. Los jóvenes con esta condición suelen deprimirse y sentirse incomprendidos", dice Márquez.
Ellos sufren distorsión de su propia imagen. Por más delgados que estén, cuando se miran al espejo se observan gordos. Y no les convence que sus familiares o amigos le digan lo contrario. "Realmente creen que tienen sobrepeso. No es algo psicótico, pues sí son capaces de distinguir que otras personas están demacradas y excesivamente delgadas. Por eso las terapias grupales suelen ser efectivas", señala la psicóloga.
Etiquetas:
adolescentes,
Anorexia,
hombres
18/8/17
Cuando las dietas van demasiado lejos y la figura se vuelve una obsesión [18-8-17]
Cuando las dietas van demasiado lejos y la figura se vuelve una obsesión
Cambios en el comportamiento y actitudes sospechosas son algunas de las características típicas de aquellas jóvenes que sufren desórdenes alimentarios. La bulimia y la anorexia ponen en riesgo la vida de quienes llevan el culto a la silueta demasiado lejos.
“Muchas veces los primeros en darse cuenta son profesores en los colegios o amigas”, explicó el médico especialista de ALUBA (Asociación de Lucha Contra la Bulimia y la Anorexia), Roberto Eguía.
La asociación acuden chicas para informarse sobre el tema y buscar la mejor forma de advertir a familias de amigas.
“Cuando llega la noticia, el proceso ya está iniciado”, aseguró en Radio 10 el psiquiatra. Idea que reforzó el Pato Fillol, quien recordó que cuando supo de la enfermedad de su hija Nadia “ya era tarde”.
“De ser una chica amorosa en todos los aspectos, con su familia y amigos, pasó a ser un demonio. Ese cambio nos preocupó mucho a mi esposa y a mí”, reconoció en Radio 10 el Pato.
Por su parte, el especialista recalcó la idea de prestar atención a “las alteraciones del carácter que acompañan la situación”. Es fundamental hacer una consulta ante los primeros síntomas.
Pero no siempre es sencillo detectar las señales. “Toda la inteligencia que tienen a esa edad la usan para engañarte. Todo lo que hacía lo escondía”, recordó el papá de Nadia. La joven hoy tiene 30 años y, luego de 8 de tratamiento, logró vencer su padecimiento.
“Esta enfermedad tiene cura”, le dijeron al Pato el día que llevó a su hija a ALUBA. “Que ella se cure va a depender de ustedes, del seno familiar”, le advirtieron. “Vivimos para ella y con ella”, aseguró.
Etiquetas:
Anorexia
17/8/17
Dieta: la mejor manera de evitar la anorexia y cuidar la linea [17-8-17]
Dieta: la mejor manera de evitar la anorexia y cuidar la linea
La mejor forma de prevenir y evitar la anorexia o la bulimia -trastornos en la alimentación que pueden producir incluso la muerte- es que quienes deseen bajar de peso o mantenerse delgados acudan con especialistas en nutrición para que les indique una dieta adecuada a su edad y talla. Cabe recordar que estos padecimientos son principalmente padecidos por mujeres.
La dieta debe corresponder también a la actividad física de la persona, y a su actividad física; por tanto, tendrá que contener las kilocalorías necesarias e integrar cantidades suficientes de nutrientes como hidratos de carbono, proteínas, grasas, vitaminas y minerales, de acuerdo con un comunicado de prensa emitido por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Es importante que quienes desean adelgazar tres comidas completas durante el día; especialmente las y los adolescentes, quienes están en etapa de crecimiento y desarrollo físico, son el grupo de población en el que más se presentan la anorexia y la bulimia. Así lo señaló la coordinadora de Programas de Nutrición y Dietética de la Coordinación del PREVENIMSS, Martha Leticia Martínez Viveros.
La especialista afirma que estos trastornos de la conducta alimentaria tienen un alto contenido psicológico, ya que estar delgada o delgado se convierte, para quienes los padecen, en una obsesión.
Martínez agregó que los pacientes llegan al extremo de dejar de comer lo mínimo indispensable para estar bien nutrido; en el caso de la bulimia, se ingieren alimentos pero éstos son expulsados mediante vómito o con el uso de laxantes, por lo que no llegan a proveer las proteínas, vitaminas y minerales necesarios para la vida.
Las principales causas son el estrés y la ansiedad generados por problemas que se originan en el seno de la familia o ante el rechazo social debido a que tener un cuerpo esbelto es sinónimo de éxito y atractivo sexual; esto genera un intenso miedo a subir de peso y, de manera paralela, una gran inseguridad, especialmente entre las jovencitas de doce a catorce años, precisó la especialista.
Por estas razones, es muy importante que los familiares de las y los jóvenes estén al pendiente de cuando los chicos o las chicas tengan una súbita pérdida de peso; lo mismo si manifiestan mayor sensibilidad al frío, irritabilidad, insomnio, tristeza o sentimientos de odio hacia sí mismos, o conductas extrañas como mucho interés en encontrar maneras para bajar de peso, rechazo a comer con la familia, “cortar en trocitos muy pequeños los alimentos” o un elevado consumo de productos light.
Entre las primeras manifestaciones de la enfermedad están lostrastornos en la menstruación, las diarreas frecuentes y las anemia. Se pueden tener pérdidas de vitaminas y minerales, potasio especialmente, los cuales que son causa de descompensaciones electrolíticas, mismas que pueden llegar a conducir a un paro cardiaco.
El diagnóstico oportuno, puntualizó la experta, ayudará a que una paciente anoréxica o bulímica no llegue a un estado grave de desnutrición, además de que podrá ser enviada con especialistas a una rehabilitación integral con base en terapia psicológica (individual y grupal) y en una dieta acorde al estado nutricional en que se encuentre, de tal manera que tenga el cuerpo esbelto que desea y, a la vez, buena salud.
Etiquetas:
Anorexia
15/8/17
Alrededor de un 60% de los enfermos de anorexia y bulimia se curan totalmente [15-8-17]
Alrededor de un 60% de los enfermos de anorexia y bulimia se curan totalmente
Se calcula que alrededor del 60 por ciento de los pacientes que sufre anorexia o bulimia se cura totalmente, el 30 por ciento cronifica la enfermedad y un 10 por ciento muere a causa de ella.
Estos son los datos fríos de dos patologías que durante los últimos años han conseguido colocarse entre una de las preocupaciones más importantes de las familias, sobre todo, entre aquellas que tienen hijas menores de 18 años, aunque hoy en día “casi nadie” se libra de esta lacra.
Para tratar los aspectos más importantes de ambas enfermedades, la Asociación para la Defensa de la Anorexia y la Bulimia Nerviosas (Adaner) ha celebrado unas jornadas dedicadas, en esta ocasión, a la rehabilitación.
A pesar de que las cifras de curación de estas personas son bastante altas, los expertos saben que una de las “claves” de estas enfermedades está en la prevención, es decir, en evitar que se desarrolle la misma.
Para ello, Adaner, en colaboración con la Concejalía de Salud del Ayuntamiento de Santander, ha puesto en marcha unos talleres dirigidos a estudiantes de entre 12 y 16 años en los que se pretende “enseñar a los chicos a aprender a comer” para evitar conductas de riesgo.
Así lo asegura la presidenta de la asociación, Carmen Grandas, quien recordó que dentro de las jornadas, celebradas en el Paraninfo de la Magdalena, se llevó a cabo el primero de estos talleres en el nuevo curso escolar que estuvo dirigido a los alumnos del IES Cantabria de Santander.
Bajo el título La escuela como ámbito favorecedor de hábitos saludables, la psicóloga de Adaner, Karmele Urkijo, trasladó a los chicos la necesidad de comer de una forma equilibrada y de no llevar a cabo regimenes de comida estrictos porque “es el primer paso para caer en este problema”.
Este fue el primero de los talleres celebrados, pero la asociación seguirá desarrollando otros como éste en aquellos colegios e institutos que lo soliciten con el fin de que “los chicos sepan como evitar caer en problemas que pueden desencadenar una anorexia o una bulimia nerviosa”.
Para Grandas, es muy importante afrontar el fenómeno de la prevención pero también, es fundamental “dar una salida a aquellas personas que ya han caído en las garras de estas enfermedades”.
Por ello, las jornadas se han centrado en esta ocasión en la prevención terciaria que es la dirigida a ofrecer una buena calidad de vida a las personas enfermas.
Las jornadas de anorexia que se celebraron el viernes y el sábado comenzaron con la inauguración oficial a la que siguió la presentación a cargo del jefe del Servicio de Psiquiatría del hospital Valdecilla, José Luis Vázquez Barquero.
La primera de las conferencias fue expuesta por el doctor del Hospital Valdecilla, José Menéndez Arango, a la que siguió otra charla del doctor Josep Toro, del Hospital Clínico de Barcelona.
Seguidamente, tuvo lugar una mesa redonda en la que se trató el tema Actitudes ante la cronicidad: rehabilitación, reinserción y prevención terciaria en la que participaron dos ponentes.
En lo que respecta a la jornada del sábado, se inició con la realización del taller de prevención para seguir con una mesa redonda sobre Calidad de vida relacionada con la salud.
La conferencia del jefe de Servicio de Endocrinología del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla dio paso a la charla del coordinador de la Unidad de Valdecilla, Andrés Gómez del Barrio.
Finalmente, por la tarde, hubo dos mesas redondas, una que versó sobre Instrumentos de medición en T.C.A y otra sobre Diferentes aspectos del tratamiento psicológico que dio lugar a la conferencia de clausura de la doctora Angela Favaro, de Padua (Italia).
14/8/17
Anorexia, un enemigo del organismo [14-8-17]
Anorexia, un enemigo del organismo
Es un trastorno de la conducta alimentaria que supone una pérdida de peso, provocada por el propio enfermo, y que le lleva a un estado de debilidad.
La anorexia consiste en una alteración grave de la percepción de la propia imagen de la persona que ve su cuerpo con un temor morboso a la obesidad, cuya visión le condiciona una alteración en su organismo que le termina desmotivando para ingerir de forma normal sus alimentos, opina la doctora Marian Fernández, gastroenteróloga. No obstante, los pacientes con anorexia realmente tienen un apetito normal, a pesar de que controlen de forma contundente lo que comen, de ahí que esta enfermedad sea conocida como un mal que destruye lentamente el organismo y que mata sin piedad.
La especialista indica que normalmente este trastorno comienza con la eliminación de los hidratos de carbono, pues existe la falsa creencia de que estos engordan. El siguiente paso es que rechazan las grasas, las proteínas e incluso los líquidos, dando lugar a casos de deshidratación extrema.
A la vez, la psicóloga clínica Josefina Murillo manifiesta que los pacientes que sufren de anorexia pueden acudir también a medidas drásticas como la utilización de diuréticos, laxantes, purgas, vómitos provocados o excesos de ejercicios físicos.
Causas
De acuerdo con Murillo, su causa exacta aún es desconocida, pero hay una serie de factores que desencadenan la enfermedad y que son una combinación de elementos biológicos (predisposición genética y biológica), psicológicos (influencias familiares y conflictos psíquicos) y sociales (influencias y expectativas sociales), que dejan como resultado la pérdida de peso que luego conduce a la malnutrición y que a su vez contribuye a los cambios físicos y emocionales del paciente, perpetuando así el círculo vicioso que se sintetiza en el modelo psicosocial de la anorexia nerviosa.
Según la doctora Fernández, entre las principales características que evidencian el padecimiento de la anorexia están el rechazo a la comida e insatisfacción con el propio cuerpo, miedo intenso a ganar peso y alteración significativa de la percepción del cuerpo. Además, las mujeres afectadas por este trastorno llegan a sufrir de amenorrea (falta de menstruación), aunque hayan pasado la menarquía (primera regla).
Ayuda profesional
Cuando la persona llega a un estado de desnutrición, el cuerpo se encarga de rechazar los alimentos, por lo que ante esta señal es necesario buscar ayuda de un médico (gastroenterólogo) y de un psicólogo que les guíe en el proceso de superación y de curación de la anorexia, de forma que el paciente se recupere de los daños físicos y emocionales, debido a que se utiliza una medicación específica según el caso y psicoterapia individual o grupal.
Etiquetas:
Anorexia
12/8/17
¿Cómo me veo? [12-8-17]
¿Cómo me veo?
La Anorexia Nerviosa se caracteriza por la falta anormal de apetito. Se trata de una enfermedad grave y potencialmente mortal. Es una patología enmarcada dentro de los llamados “trastornos de la alimentación”. En Iguazú se detecta la enfermedad.
Los trastornos de la alimentación, son patologías en las que interviene una compleja multiplicidad de factores como ser; trastornos emocionales y de la personalidad, presiones familiares, sociales y culturales. La anorexia nerviosa ha sido asociada históricamente a la mujer, porque socialmente ha estado más pendiente de su imagen y de conservar la belleza. Sin embargo, la fuerte competencia ha hecho que el hombre también se ocupe cada vez más de hallarse dentro del rango de la “imagen socialmente aceptable.” El Licenciado en Psicología Luis Cabral destaca los datos más importantes de esta enfermedad a Lavozdecataratas.
Es sumamente importante para comprender esta patología; hablar de la identificación, mecanismo, que aspira a configurar el Yo propio a semejanza del otro, tomado como modelo a imitar.
En la anorexia nerviosa, el sujeto padece una distorsión del esquema corporal, se ve gordo a pesar de estar por debajo del peso esperable para su edad y talla.
¿Cuándo podemos señalar el comienzo de la enfermedad?
- El sujeto, se somete a numerosas dietas, y la restricción de alimentos se hace cada vez más severa.
- Cocina para los demás, pero no prueba ni come lo que cocinó.
- Come solo.
- Si come lo que considera mucho, lo compensa con actividad física o algún método de purga.
- Esconde comida o come a escondidas. Se pueden encontrar restos de comida, envoltorios o envases de alimentos en lugares no habituales.
- Después de comer, se encierra en el baño sin motivo aparente.
- Tiene cólicos y diarreas muy frecuentes.
- Conoce a la perfección el valor calórico y nutricional de los alimentos.
- Un signo, que evidencia a la persona ya en serio riesgo es la amenorrea (ausencia de Menstruación) en las mujeres.
- Las personas llegan a bajar de peso excesivamente, al extremo de la inanición. Lo cual hace necesario la hospitalización.
Algunos signos psicológicos:
- Depresión, el sujeto se percibe como vacio de todo valor
- Fatiga
- Aislamiento
- Sentimiento de autoestima alto o bajo en función de lo que come o no come.
- Signos físicos:
- Pérdida de peso mayor al 15% por debajo del peso adecuado
- Úlceras de estómagos y esófago
- Perdida de tejido graso
- Piel amarillenta
- Atrofia muscular
La anorexia nerviosa desde la perspectiva del Psicoanálisis
La anorexia señala la no coincidencia entre el yo y el ideal inalcanzable del cuerpo delgado. La imagen refleja en el espejo provoca un afecto depresivo en cuanto se presentifica en general inadecuada respecto a la imagen idealizada del cuerpo delgado.
“entre el hombre y su cuerpo como lugar de goce esta el lenguaje. Este lenguaje es portador de los ideales de una época. La constitución del cuerpo tendrá que ver con parámetros sociales y estéticos que definirán que es ser gorda o flaca o bella en cada caso”
La anorexia, a veces, oficia como un llamado al “ser”, es decir, abre la posibilidad de una identificación de la persona, con otras anoréxicas(os) bajo ese rasgo “el no comer”, que sostiene el Ideal de ser una princesa esquelética, perfecta y hermosa.
La anorexia es considerada una de las patologías de nuestra época, arraigada en la coyuntura misma de nuestra sociedad y, los parámetros del ideal de belleza sostenidos en ella. Ideal que lleva a las personas a un sufrimiento intolerable, cuya expresión extrema, es la muerte.
En caso de duda, respecto de la existencia de esta patología, en algún ser querido o cercano, consultar a un profesional de la Salud Mental. Para emprender un tratamiento psicoterapéutico. Donde se propicie; el discurrir del discurso y se trabaje, con la singularidad del sujeto
Etiquetas:
Anorexia
11/8/17
Anorexia, una enfermedad de la juventud [11-8-17]
Anorexia, una enfermedad de la juventud
La gran preocupación por la imagen y mantener un bajo peso ha derivado en un considerable incremento de los casos de anorexia y bulimia en adolescentes cada vez más jóvenes, dice el psicólogo Jaime Rojas.
“Anteriormente se trataba de jóvenes a partir de los 18 ó 19 años, pero hoy tenemos muchachitas que desde los 13 presentan estos problemas”, indica.
Refiere que en los pacientes con bulimia o anorexia hay una alteración grave de la percepción sobre su propia imagen corporal, lo que lleva a la persona a ingerir grandes cantidades de alimento para después devolverlo o dejar de comer, respectivamente, todo esto porque hay un miedo muy fuerte a engordar.
“La anorexia y la bulimia son padecimientos que se presentan sobre todo en las mujeres, pero cada vez son más los varones que también lo padecen, por los estereotipos que maneja la publicidad, donde se establece que la gente debe ser muy delgada”, comenta.
“Sin importar que la persona esté delgadísima, la alteración que tiene en su percepción le dice que es gorda, así que va a evitar a toda costa comer, aun cuando tenga mucha hambre”, agrega; “hay casos que llegan a la muerte, forzosamente estos pacientes requieren terapia psicológica y hasta tratamiento médico”.
El psicólogo explica que las personas, principalmente jóvenes de entre 15 y 25 años, combinan la anorexia con la bulimia, pues el padecimiento no les quita el apetito, sino su necesidad de no comer.
“El individuo llega a ingerir descontroladamente el alimento, montones de comida y muy rápidamente”, expone; “hay una total falta de control respecto a la forma de comer, es completamente desesperado”.
Señala que, cuando la anorexia o la bulimia se complican, la persona llega a presentar síntomas físicos como hipotensión, estreñimiento, pérdida de caracteres sexuales secundarios y alteraciones en la piel.
Ayuda de Expertos
Para el psicólogo Jaime Rojas, resulta muy conveniente que las personas que padezcan de anorexia o de bulimia se pongan en manos de un especialista que valore la gravedad del caso y la necesidad o no de ingresarle a un centro de rehabilitación, según su estado de salud, además de analizar el estado psicológico del paciente.
Explica que la adolescencia es una etapa muy susceptible en donde los jóvenes adoptan modelos a seguir, que pueden ser actores, músicos, deportistas, que influyen en su percepción de cómo quieren verse.
Etiquetas:
Anorexia
10/8/17
¿Sabes cómo identificar si alguien padece anorexia y bulimia? [10-8-17]
¿Sabes cómo identificar si alguien padece anorexia y bulimia?
Los trastornos alimenticios aún son confundidos por la población; en algunos casos pueden ser letales.
La bulimia y la anorexia son dos padecimientos relacionados con trastornos alimenticios que, de no ser tratados a tiempo, pueden causar una muerte lenta.
Sin embargo, los padres de familia aún confunden las dietas con estos dos trastornos alimenticios, los más importantes y peligrosos, indicó el responsable del área de Salud Mental y Adicciones de la Jurisdicción Sanitaria Número Uno, Rodrigo Manrique Aguilar.
Ponerse a dieta no significa dejar de comer o provocarse el vómito, sino modificar los hábitos alimenticios con una dieta balanceada en grasas, carbohidratos, minerales y cereales a fin de mejorar la figura y mantener la salud.
“Realmente no hay registro de casos como tales. Lo que pasa es que la población confunde ciertas situaciones normales con problemas más específicos. En este caso dicen es que la niña ya casi no come. ¡Ah! es que es anoréxica. O en otros casos dicen es que le provoca comer ciertas cosas y la catalogan como bulímica, cuando no tiene nada que ver”, comentó.
Anorexia y bulimia
La anorexia se caracteriza por una gran reducción de la ingesta de alimentos indicada para el individuo en relación con su edad, estatura y necesidades vitales. Esta disminución no responde a una falta de apetito, sino a una resistencia a comer, motivada por la preocupación excesiva por no subir de peso o por reducirlo.
En el caso de la bulimia, hace referencia al consumo de alimento en forma de atracón, durante el cual se ingiere una gran cantidad de comida con la sensación de pérdida de control. Son episodios de voracidad que van seguidos de un fuerte sentimiento de culpa, por lo que se recurre a medidas compensatorias inadecuadas, como la autoinducción del vómito, el consumo abusivo de laxantes, diuréticos o enemas, el ejercicio excesivo y el ayuno prolongado.
El Sector Salud en la zona sur del estado no tiene expedientes abiertos en tratamiento, pues son escasas las personas que se acercan a solicitar información sobre estos temas.
“Realmente la enfermedad como tal es muy específica y tiene muchos parámetros y características que nosotros como profesionales de la salud debemos valorar y muchos de los pacientes no cumplen con los criterios para diagnosticarlos como una bulimia o anorexia. Hay personas que tiene una mala alimentación o dietas muy desbalanceadas, pero en realidad no presentan este padecimiento”, explicó Manrique Aguilar.
Llegó Alisa: otro transtorno alimenticio
Aunado a la anorexia (Ana) y bulimia (Mía), existe Alisa (ortorexia), que también es un trastorno como Ana y Mía, pero con la diferencia que Alisa come y no lo vomita, tiene obsesión por la comida saludable, come de manera sana, para ser una princesa perfecta, no come grasa, comida chatarra, ni conservantes. Ama las frutas y la verduras, le gusta todo natural, orgánico, y bebe mucha agua, le gustan los productos dietéticos, con bajo contenido calórico.
9/8/17
La dolorosa realidad de los hombres que padecen bulimia y anorexia
La dolorosa realidad de los hombres que padecen bulimia y anorexia
Ambos trastornos suelen considerarse popularmente como enfermedades de niñas y mujeres, en el mundo hay varios pacientes que son varones. Te contamos la experiencia de James y de Owen
laopinion.com
“Si la piel sobrepasa la parte de arriba de mis pantalones, considero que eso es grasa”, le dijo a la BBC frente a un espejo James, un joven galés de 25 años.
Hace cinco años que lucha contra la anorexia, un trastorno alimenticio que hizo que tuviera que dejar sus estudios universitarios y volver a vivir a casa de su madre.
James perdió el control sobre su peso después de adelgazar 45 kg durante su paso por la universidad. “Empecé a restringir lo que comía pero después eso se volvió una obsesión, que acabó en anorexia”.
Al también galés Nigel Owens, hoy un reconocido árbitro internacional de rugby, le pasó algo parecido pero desde otro trastorno: la bulimia.
A los 19 años empezó a adelgazar drásticamente y pasó de 103 a 73 kg. “Llevo luchando contra un trastorno alimenticio más de la mitad de mi vida”, admite ahora, con 46 años.
Owens le contó a la BBC que en su adolescencia tuvo dificultades para aceptar su homosexualidad y también problemas de depresión.
“La persona que me gustaba no me encontraba atractivo porque tenía sobrepeso, y yo empecé a verme como gordo, como obeso”, dijo.
“Quería perder kilos y empecé a ir al baño a provocarme vómitos, prácticamente después de cada comida”, recuerda.
Durante cinco o seis años devolvía dos o tres veces al día para tratar de controlar su peso pero en todo ese tiempo no se veía a sí mismo como enfermo.
“Es una enfermedad muy sigilosa. Y en particular para los hombres es muy difícil hablar sobre el tema”.
Un trastorno no solo de mujeres
Los trastornos alimenticios como la anorexia y la bulimia tienen la tasa de mortalidad más alta de todas las enfermedades mentales en Reino Unido.
En ese país se estima que un cuarto de los pacientes son niños y hombres, como James o Owens.
Según una investigación del programa Panorama de la BBC, el número de varones que recibió tratamiento por trastornos alimenticios en Reino Unido aumentó un 43% en solo dos años, entre 2014 y 2016.
Y según los datos de Beat, una organización británica sin ánimo de lucro que ofrece apoyo a personas con trastornos alimenticios, un quinto de las llamadas que recibe pidiendo ayuda son de niños y hombres.
Pero según Beat, muchos varones no piden ayuda porque no quieren que los vean como pacientes de un problema que perciben que es de niñas o mujeres.
“Hablar no es una señal de debilidad”
“Yo pensé que lo tenía bajo control para perder peso. Pero obviamente no era así”, dice Owens.
27 años después cree que la lección más grande que aprendió, que suele ser también el mayor desafío para los pacientes, es la importancia de identificar y aceptar que hay un problema lo antes posible.
“Cuanto antes identifiques el problema y pidas ayuda mayores son las posibilidades de recuperarte”, dijo.
“No quieres estar en mi situación: verte 30 años después sufriendo todavía con lo mismo“.
Owen admite que mientras se preparaba para arbitrar la final del campeonato mundial de rugby, hace unos cuatro años, volvió a sufrir episodios de bulimia. En realidad, la enfermedad lo acompañó recurrentemente en distintos momentos de su vida durante las últimas tres décadas.
Su honestidad ha atraído muchos comentarios positivos en las redes sociales.
“Hablar de tus problemas no es una señal de debilidad, sino de fortaleza, y puede ayudar a otras personas”, dice el árbitro, aunque matiza que “la parte triste de toda esta experiencia es ver que hay muchísima gente de todas las edades que está pasando por lo mismo”.
Para muchos pacientes se convierte en un infierno.
Acoso interno
En los peores momentos James, que todavía trata de recuperarse de su anorexia, se siente acosado por su propia mente.
“Mi cuerpo dice “ya está bien”, pero mi cabeza dice sigue, sigue, sigue”.
“No pasa ni una hora, diría incluso que ni diez minutos, sin escuchar esa voz”, admite.
“Lo que yo quiero es ser libre, comer lo que quiera y disfrutar de la vida, pero obviamente no puedo, no tengo la fuerza necesaria por el acoso mental al que yo mismo me someto”.
Recientemente James empezó un tratamiento médico con un dietista y ahora empieza a ver “la luz al final del túnel”.
“La anorexia no va a estar ahí siempre”, dice con 25 años.
“Sé que podré llegar a un lugar en el que me sienta feliz”, dijo esperanzado.
Ambos trastornos suelen considerarse popularmente como enfermedades de niñas y mujeres, en el mundo hay varios pacientes que son varones. Te contamos la experiencia de James y de Owen
laopinion.com
“Si la piel sobrepasa la parte de arriba de mis pantalones, considero que eso es grasa”, le dijo a la BBC frente a un espejo James, un joven galés de 25 años.
Hace cinco años que lucha contra la anorexia, un trastorno alimenticio que hizo que tuviera que dejar sus estudios universitarios y volver a vivir a casa de su madre.
James perdió el control sobre su peso después de adelgazar 45 kg durante su paso por la universidad. “Empecé a restringir lo que comía pero después eso se volvió una obsesión, que acabó en anorexia”.
Al también galés Nigel Owens, hoy un reconocido árbitro internacional de rugby, le pasó algo parecido pero desde otro trastorno: la bulimia.
A los 19 años empezó a adelgazar drásticamente y pasó de 103 a 73 kg. “Llevo luchando contra un trastorno alimenticio más de la mitad de mi vida”, admite ahora, con 46 años.
Owens le contó a la BBC que en su adolescencia tuvo dificultades para aceptar su homosexualidad y también problemas de depresión.
“La persona que me gustaba no me encontraba atractivo porque tenía sobrepeso, y yo empecé a verme como gordo, como obeso”, dijo.
“Quería perder kilos y empecé a ir al baño a provocarme vómitos, prácticamente después de cada comida”, recuerda.
Durante cinco o seis años devolvía dos o tres veces al día para tratar de controlar su peso pero en todo ese tiempo no se veía a sí mismo como enfermo.
“Es una enfermedad muy sigilosa. Y en particular para los hombres es muy difícil hablar sobre el tema”.
Un trastorno no solo de mujeres
Los trastornos alimenticios como la anorexia y la bulimia tienen la tasa de mortalidad más alta de todas las enfermedades mentales en Reino Unido.
En ese país se estima que un cuarto de los pacientes son niños y hombres, como James o Owens.
Según una investigación del programa Panorama de la BBC, el número de varones que recibió tratamiento por trastornos alimenticios en Reino Unido aumentó un 43% en solo dos años, entre 2014 y 2016.
Y según los datos de Beat, una organización británica sin ánimo de lucro que ofrece apoyo a personas con trastornos alimenticios, un quinto de las llamadas que recibe pidiendo ayuda son de niños y hombres.
Pero según Beat, muchos varones no piden ayuda porque no quieren que los vean como pacientes de un problema que perciben que es de niñas o mujeres.
“Hablar no es una señal de debilidad”
“Yo pensé que lo tenía bajo control para perder peso. Pero obviamente no era así”, dice Owens.
27 años después cree que la lección más grande que aprendió, que suele ser también el mayor desafío para los pacientes, es la importancia de identificar y aceptar que hay un problema lo antes posible.
“Cuanto antes identifiques el problema y pidas ayuda mayores son las posibilidades de recuperarte”, dijo.
“No quieres estar en mi situación: verte 30 años después sufriendo todavía con lo mismo“.
Owen admite que mientras se preparaba para arbitrar la final del campeonato mundial de rugby, hace unos cuatro años, volvió a sufrir episodios de bulimia. En realidad, la enfermedad lo acompañó recurrentemente en distintos momentos de su vida durante las últimas tres décadas.
Su honestidad ha atraído muchos comentarios positivos en las redes sociales.
“Hablar de tus problemas no es una señal de debilidad, sino de fortaleza, y puede ayudar a otras personas”, dice el árbitro, aunque matiza que “la parte triste de toda esta experiencia es ver que hay muchísima gente de todas las edades que está pasando por lo mismo”.
Para muchos pacientes se convierte en un infierno.
Acoso interno
En los peores momentos James, que todavía trata de recuperarse de su anorexia, se siente acosado por su propia mente.
“Mi cuerpo dice “ya está bien”, pero mi cabeza dice sigue, sigue, sigue”.
“No pasa ni una hora, diría incluso que ni diez minutos, sin escuchar esa voz”, admite.
“Lo que yo quiero es ser libre, comer lo que quiera y disfrutar de la vida, pero obviamente no puedo, no tengo la fuerza necesaria por el acoso mental al que yo mismo me someto”.
Recientemente James empezó un tratamiento médico con un dietista y ahora empieza a ver “la luz al final del túnel”.
“La anorexia no va a estar ahí siempre”, dice con 25 años.
“Sé que podré llegar a un lugar en el que me sienta feliz”, dijo esperanzado.
26/5/17
El botón de la anorexia [26-5-17]
El botón de la anorexia
Cada caso se analiza en profundidad, pero la enfermedad patente debe de ser de larga evolución, crónica y con múltiples ingresos en centros sanitarios.
Teresa, una mujer de Bilbao de 53 años de edad que padece anorexia nerviosa desde los diecisiete, ha vuelto a nacer después de ser intervenida en el cerebro con radiocirugía gamma knife, tecnología de suma precisión con la que se consigue bloquear la conexión neuronal del sistema límbico que activa la ansiedad enfermiza, daño cerebral que provoca rechazo sistemático de la comida y un tremendo agobio por la gordura.
“Era horrible… quería respirar y no podía… me ahogaba… la angustia me consumía por dentro y por fuera… y así todo el rato, todo el rato, todo el rato… absolutamente obsesionada con la comida… mi situación era insostenible… estaba al borde del precipicio… entonces vi un rayo de esperanza. Mi médico Pepe Casas me recomendó operarme de la cabeza… y me salvó la vida”.
Las pacientes llegan de la mano del doctor Casas Rivero, experto en anorexia y responsable de la Unidad de Trastornos del Comportamiento Alimentario del mismo hospital, quien forma parte, junto a otros médicos, psiquiatras, psicólogos, nutricionistas y neurocirujanos, de un equipo multidisciplicar avezado en psicocirugía.
Cada caso se analiza en profundidad, pero la enfermedad patente debe de ser de larga evolución, crónica y con múltiples ingresos en centros sanitarios. Además, la calidad de vida de las pacientes debe de ser muy pobre y bordear la inestabilidad médica; incluso la posibilidad cierta de riesgo vital.
Teresa fue la pionera a nivel mundial y se operó con radiocirugía gamma knife a finales de 2009. Luego vinieron otras dos chicas españolas, Cristina, de 35 años, y Verónica, de 36, que está en plena fase de recuperación.
La técnica requiere una serie de test psicológicos y psiquiátricos previos, para determinar la capacidad mental, y elaborar un mapa interno del cerebro para no errar ni una milésima en la descarga. Aquí entra en juego la vanguardia del diagnóstico por imagen, desde un TAC a una RMN, pasando por una angiografía o una tractografía.
El equipo de neurocirujanos obtiene así el punto milimétricamente exacto para la irradiación; donde han comprobado que se activa la ansiedad patológica del paciente.
“Practicamos lesiones en el sistema límbico que tienen el tamaño de un grano de arroz”, puntualiza el médico. La radiación, que es cien veces menor que con otros sistemas similares,evita daños en las partes sanas del cerebro.
Etiquetas:
Anorexia
16/5/17
Bulimia y anorexia requieren tratamiento interdisciplinario [16-5-17]
Bulimia y anorexia requieren tratamiento interdisciplinario
Los trastornos alimenticios como la bulimia y anorexia requieren de tratamiento interdisciplinario -psiquiátrico, médico internista, nutriólogo, psicólogo y familia- para lograr que la paciente se recupere, ya que por lo general padece las secuelas como desnutrición, disminución de las defensas, infecciones, descalcificación en dientes y huesos, además de aislamiento de la vida laboral, familiar y escolar, entre otros.
La doctora María Magdalena Ocampo Regla, especialista del Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente”, explicó que la anorexia nervosa se caracteriza por una restricción en la ingestión de energía que lleva a una pérdida significativa de peso, miedo intenso a subir de peso o volverse obeso, así como una alteración en la imagen corporal al sentirse gorda a pesar de estar extremadamente delgada.
Hay dos tipos de anorexia nervosa: del tipo restrictivo donde en un periodo de cuando menos tres meses la persona empieza a dejar de comer hasta que llega al mínimo, y la otra es de tipo purgativo con el uso de laxantes, vómitos, enemas o ejercicio excesivo.
La especialista señaló que la bulimia nervosa se caracteriza por episodios recurrentes de atracones en un periodo muy breve de tiempo de menos de dos horas, con un consumo del doble de lo que consume una persona de la misma edad, género y talla.
La persona tiene la sensación de pérdida de control, es decir que empieza a comer y no puede parar, seguido de conductas compensatorias inapropiadas como vómitos, laxantes, diuréticos, ayunos o ejercicio excesivo.
Para hacer el diagnóstico, deben presentarse cuando menos de uno a tres episodios por semana por un periodo de tres meses por lo menos.
Por cada 10 mujeres que presenta alguno de estos trastornos, hay un hombre que también los presenta.
Algunos estudios señalan que se han detectado conductas de riesgo en niños más pequeños y preadolescentes, pero el inicio de estas enfermedades es en la adolescencia, entre 12 y 18 años, y es muy raro que se presenten en mujeres adultas.
Comentó que generalmente estos padecimientos de conducta alimentaria se asocian con enfermedades mentales, y la más frecuente es la depresión.
En ambos padecimientos las complicaciones pueden ser mortales o dejar secuelas. De ahí la importancia de identificarlos en etapas iniciales y acudir con un médico para una valoración porque mientras más temprano se identifique la enfermedad, las posibilidades de resolverla son mayores.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


