sábado, diciembre 31, 2011

Los trastornos alimentarios pueden perdurar mucho más allá de la adolescencia

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Los trastornos alimentarios pueden perdurar mucho más allá de la adolescencia

Los expertos hallan que los estreses de la adultez con frecuencia provocan problemas persistentes

Por Dennis Thompson

Por lo general, se cree que los trastornos alimentarios como la anorexia y la bulimia son enfermedades de mujeres y hombres jóvenes. Pero los investigadores hallan que los demonios personales que provocan un trastorno alimentario en un joven podrían persistir en la adultez.

Cada vez más personas de mediana edad y mayores buscan recibir tratamiento por problemas alimentarios que comenzaron en su juventud y que se han reactivado debido a estrés adulto o crisis personales.

"Algunas realmente tenían trastornos alimentarios" cuando eran más jóvenes y "otras tenían aspectos de un trastorno alimentario pero nunca fueron tratadas del todo", señaló el Dr. Ed Tyson, especialista en trastornos alimentarios de Austin, Texas. "Entonces, algo sucede en una etapa posterior de la vida que les estresa hasta el punto en que el trastorno alimentario emerge".

El Centro Renfrew, que administra varias clínicas de trastornos alimentarios en EE. UU., ha observado un aumento de 42 por ciento en las clientas de mediana edad desde 2001, señaló Holly Grishkat, directora principal de operaciones clínicas de la región noreste del centro.

Los patrones alimentarios malsanos adoptados en la adolescencia con frecuencia continúan en la adultez, según un estudio de la Universidad de Minnesota que aparece en la revista Journal of the American Dietetic Association. El estudio, que siguió a 2,287 niños mientras se convertían en adultos jóvenes, halló que más de la mitad de las niñas tenía patrones alimentarios malsanos que persistieron hasta mediados a finales de la veintena.

Ese fue el caso de Alison Smela, de 49 años, que vive en el área de Chicago. Cuando tenía doce años, le dieron un plan de control de peso para el verano, porque se consideró que tenía sobrepeso. Smela comentó que volvió a la escuela más delgada, y la gente lo notó con aprobación.

"Me prestaban mucha atención, y me gustó", comentó. "Equiparé perder peso con obtener atención".

Controlar lo que comía también ayudaba a Smela a sentirse mejor cuando las cosas se ponían difíciles. "Cuando la vida se dificultaba, siempre sabía que podía controlar la balanza", señaló.

Pero a medida que tuvo más éxito profesional, su anorexia se salió de control. Lo mismo sucedió con su abundante consumo de alcohol.

"Mientras más presión y más títulos tenía, no manejaba las presiones del trabajo y de la vida de forma sana", aseguró.

Tyson señaló que los trastornos alimentarios pueden ser muy devastadores para los cuerpos de mediana edad, dado que la osteoporosis, los desequilibrios químicos y otros problemas de salud surgen con mayor facilidad y tienen un impacto aún más duradero sobre la salud.

"Los cuerpos mayores no tienen la plasticidad de los más jóvenes", explicó. "No pueden tolerar los estreses y riesgos".

Cuando Smela cumplió los 40, decidió recibir tratamiento para su alcoholismo, dijo. Ahora, lleva sobria casi una década. Pero su trastorno alimentario no recibió tratamiento, aunque sabía que tenía un problema.

"Supuse que el alcoholismo era más aceptable para la sociedad a mi edad", dijo. "Sufrir de un trastorno alimentario no lo era".

Esta percepción no es rara entre las personas de mediana edad que sufren de un trastorno alimentario, aseguró Tyson.

"Se sienten más raros porque son mayores", planteó. "Creen que es algo propio de los jóvenes, no de ellos. Hay cierta vergüenza asociada".

Diane Butrym, una mujer de 50 años de Schenectady, Nueva York, dijo que esas inquietudes son justificadas, pero que hay que superarlas. Cuando Butrym acudió al Centro Renfrew para tratamiento hace ocho años, se sentía incómoda ante la presencia de las mujeres más jóvenes que se enfrentaban al mismo problema que tenía, recordó.

"Uno de los padres me preguntó si no era un poco demasiado vieja para que me pasara esto", recuerda Butrym, quien sigue luchando con su trastorno alimentario. "Me avergonzó mucho. Es algo realmente difícil de superar".

Los problemas específicos a los que se enfrentan las personas de mediana edad con trastornos alimentarios impulsaron al Centro Renfrew a crear un programa de tratamiento separado específicamente diseñado para sus necesidades, comentó Grishkat.

"Las mujeres mayores tienden a convertirse en madres para las más jóvenes, y a cuidar a las mujeres más jóvenes del grupo, en lugar de cuidar de sí mismas", dijo Grishkat. "La otra cosa que hemos notado es que las mujeres mayores tienen una tendencia a no participar ni decir nada, porque sienten vergüenza. Creen que deberían ser modelos de rol para las más jóvenes".

Los motivos de que alguien busque ayuda para un trastorno alimentario en la mediana edad varían. Para Smela, que tenía 46 años cuando acudió al Centro Renfrew por primera vez, se trató de su reflejo, comentó.

"El verano antes de ir a tratamiento, comencé a tener atisbos de mi figura en un espejo o reflejo, y me asustó", dijo. "Vi mi cuerpo como un todo, y me asustó".

Las personas que creen que sufren de un trastorno alimentario deben buscar ayuda, sin importar su edad, enfatizaron Grishkat y Tyson. Hable con un médico, comuníquese con el Centro Renfrew u otros centros similares, o póngase en contacto con la Asociación Nacional de Trastornos Alimentarios (National Eating Disorders Association), sugirieron ambos expertos.

El tratamiento es particularmente vital si la persona tiene hijos, aunque el tratamiento le separe temporalmente de las responsabilidades de casa, señaló Tyson.

"Sufrir de un trastorno alimentario hace que sus hijos tengan un riesgo de 12 a 15 veces mayor de sufrir de un trastorno alimentario", advirtió. "Deben trabajar y mejorar, o sus hijos podrían estar en riesgo".

healthfinder.gov

martes, diciembre 06, 2011

Anorexia en chicos oculta depresión


Anorexia en chicos oculta depresión

Anorexia en chicos oculta depresión. Detrás de un adolescente con anorexia, siempre suele haber una depresión encubierta, un problema que aparece en edades cada vez más tempranas, aunque el problema es mayor en las chicas, donde se dan manifestaciones de mayor alcance.

La mayoría de los varones que tienen anorexia sufren una depresión encubierta; la depresión en los chicos no es algo nuevo, lo nuevo es que se transita a través de la comida y se toma a la comida como un elemento de control, lo cual significa que como no puede controlar el resto, entonces controla lo que come y lo que no come.

Los chicos desde edades muy tempranas, están metidos en un mundo en el cual hay una fuerte presión sobre la imagen del varón, que tiene que ser delgado y cuidarse; el varón también se queja de que no le gusta su cuerpo, que está gordo, es decir que se instaló desde temprano una obsesión por el cuerpo y por lo tanto por la comida.

También la depresión en los varones puede llevar a comer en exceso, como la otra expresión de la misma problemática, que se manifiesta en que 3 de cada 10 chicos sufre de sobrepeso u obesidad. El sobrepeso aumentó mucho en mujeres y varones chicos.

A pesar de que no existen estadísticas oficiales sobre la incidencia de bulimia y anorexia en la población adolescente, las investigaciones dan cuenta de que el 9% de adolescentes varones padece trastornos de alimentación.

El estudio señala que estas patologías tienen mayor incidencia en la adolescencia aunque la edad de comienzo es cada vez más temprana y los trastornos de alimentación en general empiezan a una edad más temprana.

Hay que tener cuidado en no generalizar los trastornos de alimentación si no hay signos, sino advertir que en principio puede haber una conducta que responde a parámetros sociales, y hacer un seguimiento, estar atentos a que coman bien.

nutricion.pro


martes, octubre 18, 2011

¿Qué es la alcohorexia o ebriorexia?

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¿Qué es la alcohorexia o ebriorexia?

La alcohorexia o ebriorexia, una patología doble en la que se combinan el alcoholismo, la anorexia y la bulimia. Sobre todo afecta a mujeres menores de 30 años. Provoca desnutrición, ansiedad y daños psicológicos.

Victoria Osborne, investigadora de la Universidad de Missouri (EE UU), ha analizado este nuevo trastorno alimentario. Y ha llegado a la conclusión que afecta tres veces más a las mujeres, y que normalmente las motivaciones que hay detrás incluyen evitar ganar peso, emborracharse más rápido (con el estómago vacío) y ahorrar dinero de la comida para comprar alcohol.

Lo peor de este trastorno es que privar al cerebro de una nutrición adecuada a la vez que se consumen grandes volúmenes de alcohol puede “provocar problemas cognitivos a corto y largo plazo, incluyendo dificultad de concentración, pérdida de la capacidad de estudiar y problemas a la hora de tomar decisiones”, explica Osborne. Además, quienes sufren esta enfermedad tienen a comportarse de forma violenta y arriesgada, y a dañar sus órganos vitales a edades tempranas, lo que desemboca en enfermedades crónicas.


muyinteresante.es
 

jueves, septiembre 29, 2011

Expertos apuestan por la participación médica en medios sociales contra la anorexia

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Expertos apuestan por la participación médica en medios sociales contra la anorexia

ALICANTE, (EUROPA PRESS) -

Los expertos en anorexia y bulimia consideran necesario que las instituciones oficiales, las asociaciones de pacientes, familiares y profesionales de la salud participen en los medios sociales para poder detectar y combatir estas enfermedades, según ha explicado a Europa Press la directora de proyectos en Aula Salud, Olga Navarro.

 Los profesionales reunidos este lunes en el encuentro 'Salud 2.0: nuevas herramientas aplicadas a la medicina', --organizada en Alicante por la Agencia Valenciana de Salut, el Colegio de Médicos de Alicante y Grupo Menarini--, han recordado que los enfermos de Anorexia y Bulimina aprovechan la ausencia de controles en Internet para fomentar estos trastornos de la alimentación.

Prueba de ello es, según ha explicado Navarro, el número de páginas y perfiles 'pro ana' y 'pro mia' --pro anorexia y pro bulimia-- en medios sociales, que se ha multiplicado por 450 en los últimos años, según recoge el último informe español de la Agencia de Calidad de Internet (IQUA).

Así, este informe revela que en Google aparecen, en cuestión de segundos, más de 500.000 páginas con este tipo de contenidos, y que el 75 por ciento de los usuarios que las consultan son menores de edad, de las cuales el 95 por ciento son chicas que desean adelgazar.

El número de estos perfiles en redes como Facebook y MySpace se han incrementado un 455 por ciento en los últimos 5 años, según han indicado las mismas fuentes del encuentro.

Javier Blanquer, médico y miembro del grupo de trabajo de Gestión Clínica de la Sociedad Valenciana de Medicina Familiar y Comunitaria (SVMFYC), ha considerado que una de las posibilidades del entorno 2.0 en salud "es denunciar este tipo de prácticas y formar a padres y profesionales en este ámbito".

"Si los profesionales de la salud no entramos en las redes sociales perdemos la oportunidad de usarlas de forma positiva", ha remarcado, con mensajes educativos sobre salud, hábitos saludables, consultores para la resolución de dudas e incluso servicios de teleconsulta, según ha indicado Olga Navarro, ponente en este debate.

Los especialistas en salud mental también proponen intervenir en las redes sociales para contrarrestar conductas patológicas. Sin embargo, rechazan que el camino sea eliminar contenidos que fomentan la anorexia y la bulimia, como propuso este mes el Ministerio de Sanidad a Twitter.

Para Francisco Traver, jefe del Servicio de Salud Mental del Consorcio Hospitalario de Castellón, "la proliferación de este tipo de espacios es una de las secuelas de la democracia interna de la Red".

Las redes sociales permiten acceder al paciente de manera más continuada y apoyar la labor terapéutica, asegura el doctor Traver, para quien "hay compañeros que citan a consulta a través de Twitter" y él mismo tiene pacientes a los que hace un seguimiento online. Sin embargo sostiene que la consulta presencial "nunca se va a sustituir por la virtual, al menos en la especialidad de psiquiatría".

A pesar de ello, la actuación de los profesionales de la salud se ve limitada en muchos casos por el aún escaso conocimiento que muchos tienen de las redes sociales, como ha reconocido Miguel Ángel Máñez, experto en gestión sanitaria y subdirector económico en el Departamento de Salud Alicante-San Joan.

"SUBIRSE AL TREN" DE LAS REDES SOCIALES

Máñez anima a los profesionales a "subirse al tren" de los medios sociales para difundir sus conocimientos y orientar a los pacientes. "El ciudadano ya utiliza Internet para buscar información sobre enfermedades y tratamientos, y el profesional debe ayudar al paciente en esas búsquedas, conociendo la información que existe en la Red. Por otra parte, muchas veces es el profesional quien aprende tras entrar en foros y redes de pacientes", concluye.

También la enfermería puede ayudar a los pacientes a seguir su tratamiento o a desvincularse de conductas adictivas, según la enfermera Olga Navarro, directora de proyectos en Aula Salud y una de las ponentes de la sesión.

 Navarro lidera un movimiento en la Red llamado Tekuidamos desde Alicante, en el que reúne a expertos de los diferentes colectivos implicados en la salud interesados por los medios sociales como instrumento para compartir conocimiento y mejorar la práctica profesional.

Sobre la reticencia de los profesionales a usar Internet para comunicarse con el paciente, Olga Navarro ha asegurado que "es cuestión de tiempo" y que, de hecho, "ya está cambiando la mentalidad, sobre todo cuando perciben que otros colegas adaptan tecnologías que les ayudan en su práctica diaria y en su relación con los pacientes".

europapress.es
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viernes, septiembre 16, 2011

Princesas que nunca llegarán a ser reinas

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Princesas que nunca llegarán a ser reinas

Internet se ha vuelto un punto clave para hacer apología a la anorexia y la bulimia
Las redes sociales se escudan en la libertad de expresión para no eliminar los perfiles que divulguen los ideales de estos trastornos alimenticios

Ana y Mía son las protagonistas de esta historia. Tienen un espacio propio que les hace ser diferentes a las otras princesas, sin embargo, a diario dan la bienvenida a quienes desean serlo para hacerlas parte de su mundo: la anorexia (Ana), y la bulimia (Mía).

Hace unos días, el ministerio de Sanidad que encabeza Leire Pajín, solicitó a Twitter que aísle los perfiles que fomenten estos trastornos alimenticios. La red social ha respondido de manera negativa, argumentando que prima la libertad de expresión sobre los efectos que los comentarios publicados pudiesen tener.

Internet tiene dos caras en este problema. Por un lado, hay campañas en la web que se encargan de apoyar a la gente afectada por alguna de estas enfermedades, divulgan información y tratan de sacar adelante a los pacientes. En contraste, existen páginas y redes sociales que hacen apología y hasta dan detalles acerca de cómo terminar con la vida dejando de comer. Por ese motivo, Red se ha vuelto un punto clave para hacer apología a la anorexia y la bulimia.


¿Por qué Internet?

Todo empieza como un sueño. Según el informe ‘Anorexia y bulimia en Internet’ de ‘Protégeles.com’, la persona anoréxica o bulímica “no nace, sino que ‘se hace’. Por lo tanto, los factores que la desatan, promueven y refuerzan son principalmente ambientales y del entorno: la presión social, los medios de comunicación, la moda, los nuevos cánones de belleza, el éxito, etcétera”. Así es como surgen las llamadas páginas ‘pro-Ana’, o ‘pro-Mía’, portales encargados de divulgar dietas, consejos, ideales, recomendaciones y hasta autoagresiones a cambio de lograr este objetivo.

En complemento, las redes sociales como Twitter y Facebook, al menos en España, están imposibilitadas para bloquear perfiles que fomenten estos trastornos, lo cual genera una fácil diversificación de estos mensajes, haciendo crecer el problema y poniendo más en riesgo la salud de los jóvenes que son los que más tiempo pasan frente al ordenador, y que estadísticamente son los más afectados por este trastorno alimenticio.

Es evidente que el anonimato juega un papel importante para que se pueda tanto hacer apología del mal, como para ser víctima de ello sin que los padres se den cuenta. Según datos de ‘Protégeles.como’, los porcentajes exactos de edades que ellos atienden por tener alguno de estos males, es: “15 años, 11%; 16 años, 13%; 17 años, 18%; 18 años, 24%; mayores de 18 años, 26%. Es decir, chicas que pueden tener más privacidad frente a un ordenador y que por eso tienen mayor riesgo de caer en algún trastorno.


Llamado de auxilio

Así como hay foros, redes y páginas que defiendan los principios de la anorexia o la bulimia, existen también sitios web dedicados a intentar ayudar a estas personas. ‘Tú eres más que una imagen’ se encarga de atender a los menores afectados. Llevan a cabo campañas, cursos, talleres, tanto para los enfermos como para los padres, pues estos últimos viven la el mal junto con sus hijos.

‘El mundo de Ana y Mía’, es una antítesis de las páginas ‘pro-Ana’ o ‘pro-Mía’. Se encarga de desmitificar que es positivo dejar de comer, alimentarse con dietas desequilibradas, o que es bueno autoagredirse. Proporciona información sobre la enfermedad y orientación a los padres.

Pese a que estas asociaciones se han encargado de bloquear algunas páginas que hagan directa apología a la anorexia o a la bulimia, aún les falta lograr que se reforme la legislación española para que las redes sociales que tienen el alcance como el de Facebook y Twitter, se vean obligadas a hacer lo mismo. Frente a esto, el ministerio de Sanidad recurrirá a la Unión Europea para obtener el respaldo y que puedan ser bloqueados los perfiles que fomenten estas aberraciones.

Mientras tanto, los padres de familia tienen la misión de vigilar a sus hijas de lo que hacen cuando navegan en Internet. De ayudarles a diferenciar entre cuidarse y autoagredirse. A discernir entre alimentarse sano y dejar de comer. Es decir, ayudar a que algún día sus princesas lleguen a ser reinas.

elcorreo.com

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sábado, septiembre 03, 2011

Con cirugía cerebral se controlaría anorexia: doctor. Con Denise Maerker

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Con cirugía cerebral se controlaría anorexia: doctor. Con Denise Maerker

En septiembre se dará a conocer un nuevo tratamiento que busca controlar mediante una cirugía cerebral, desórdenes alimenticios entre los que destaca bridar solución a la anorexia.

Existe un nuevo tratamiento que busca brindar una solución a algunos desórdenes alimenticios como lo es el caso de la anorexia, se trata de una cirugía cerebral la cual corresponde al nombre de "leucotomía límbica".

Al respecto habló en entrevista para el espacio informativo "Atando Cabos" Emanuel Hernández, jefe de la división de Neurociencias, quien refirió que se trata específicamente de un tratamiento innovador que en realidad es "un control de síntomas" indicó Emanuel Hernández.

Del mismo modo explicó que la leucotomía límbica, es guiada por técnicas estereostáticas, resaltó que se trata de técnicas que gozan de gran exactitud, del mismo modo dijo; "es la cirugía más exacta que existe ahorita en la tierra".

En este sentido apuntaló que a los pacientes que padecen anorexia se les atribuye el término "refractario", en otras palabras el término indica que padece una enfermedad refractaria o de resistencia a los tratamientos médicos que se le pueden realizar.

Refirió que con leucotomía límbica se busca mantener integra la personalidad del paciente, así como de dar una solución a este mal.

Ya para finalizar subrayó que será el próximo mes de septiembre cuando se haga oficial el informe sobre este nuevo proceder médico.

radioformula.com.mx
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jueves, agosto 11, 2011

Los trastornos alimentarios pueden dañar la fertilidad de las mujeres

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Los trastornos alimentarios pueden dañar la fertilidad de las mujeres

Las pacientes de anorexia y bulimia son el doble de propensas que otras mujeres a buscar ayuda para quedar embarazadas, según un estudio

Las mujeres que sufren de los trastornos alimentarios anorexia y bulimia podrían tardar un poco más en quedar embarazadas que otras mujeres, halla un estudio reciente.

Investigadores del Reino Unido pidieron a 11,088 mujeres embarazadas que completaran cuestionarios a las 12 y 18 semanas de gestación. De esas mujeres, 171 (1.5 por ciento) había sufrido de anorexia en algún momento de sus vidas, 199 (1.8 por ciento) tuvieron bulimia y otras 82 (0.7 por ciento) habían tenido ambas afecciones.

Una mayor proporción de las mujeres con trastornos alimentarios tardaron más de seis meses en concebir en comparación con las que no tenían antecedentes de trastornos alimentarios (39.5 frente a 25 por ciento). Sin embargo, las mujeres con trastornos alimentarios no eran más propensas a tardar más de doce meses para concebir, hallaron los investigadores.

Las mujeres con anorexia o bulimia eran más del doble de propensas a haber recibido tratamiento o ayuda para quedar embarazadas, con 6.2 frente a 2.7 por ciento.

El estudio también encontró que 41.5 por ciento de las mujeres con anorexia dijeron que sus embarazos no fueron planificados, frente a 28.6 por ciento de las mujeres en la población general. Esto sugiere que las mujeres anoréxicas podrían subestimar sus probabilidades de concebir, señalaron los investigadores.

"Esta investigación resalta que los trastornos alimentarios conllevan riesgos de fertilidad asociados. Sin embargo, las altas tasas de embarazos no planificados en las mujeres con antecedentes de anorexia sugieren que tal vez subestimen sus probabilidades de concebir", señaló en un comunicado de prensa del Colegio del Rey en Londres la autora líder Abigail Easter, del Instituto de Psiquiatría de la universidad.

"Las mujeres que planifican un embarazo idealmente deben buscar tratamiento para sus síntomas de trastornos alimentarios antes de la concepción, y los profesionales de la salud deben estar conscientes de los trastornos alimentarios al evaluar la fertilidad y proveer tratamiento", añadió.

El estudio será publicado en la revista BJOG: An International Journal of Obstetrics and Gynaecology.

healthfinder.gov
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